sábado, octubre 16, 2010

La Gran Nube de Magallanes


El navegante portugués Fernando de Magallanes y su tripulación tuvieron todo el tiempo del mundo para estudiar el cielo austral mientras realizaban en el siglo XVI la primera navegación alrededor del planeta Tierra. Como resultado, dos objetos borrosos, similares a nubes y fácilmente visibles para los observadores del hemisferio sur se conocen como las Nubes de Magallanes (clic en la imagen para ampliarla a 950 x 833 píxeles o verla aún más grande).

Hoy se sabe que en realidad esas nubes son galaxias satélites de una galaxia espiral más extensa, nuestra Vía Láctea. La Gran Nube de Magallanes (LMC, por sus iniciales en inglés) se encuentra a unos 180 mil años-luz de distancia, en dirección de la constelación de Dorado.

En esta notable composición de imágenes, de gran profundidad y colorido, se revela la barra central azulada de la galaxia que contrasta con el rojo del hidrógeno atómico ionizado. La extensión de LMC llega a los 15 mil años-luz aproximadamente, un tamaño que la convierte en la galaxia satélite con mayor masa de la Vía Láctea. También en la Gran Nube de Magallanes se produjo SN 1987A, la supernova más cercana de la época moderna.

Un primer plano de SN 1987A. El remanente de la supernova —el objeto parecido a una estrella que está en el centro de la imagen— se encuentra rodeado de estructuras anilladas y todo el objeto está inmerso en enormes nubes de gas. La imagen, una composición tricolor, fue realizada a partir de varias imágenes de la supernova y las regiones cercanas, tomadas por el Telescopio Espacial Hubble durante varios años y con la utilización de cinco filtros de color (B, V, R, oxígeno ionizado e hidrógeno-alfa), los que unidos dan forma a esta vista asombrosa (clic en la imagen para ampliarla). Más información: The Hubble Heritage Project (en inglés).

La prominente nebulosa rojiza que se distingue en la esquina superior derecha de la imagen es 30 Doradus, también conocida como la Nebulosa de la Tarántula. Esta gigantesca región de formación estelar tiene unos 1000 años-luz de longitud.

El mapa galáctico de LMC. A la imagen de la Gran Nube de Magallanes se le agregaron numerosas etiquetas con el fin de facilitar la búsqueda de la supernova 1987A, así como el recorrido por los numerosos cúmulos estelares y nebulosas de la galaxia (clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande).

Vía Foto astronómica del día correspondiente al 16 de octubre de 2010. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: John P. Gleason.

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2 Sofismas:

El sáb. oct. 16, 06:27:00 p. m. 2010, Blogger Alí Reyes H. escribió...

Aparte de la parte científica, que tú has desarrollado en la entrada, quisiera hacer una nota histórica y es que el viaje de Fernando de magallanes fue la exploración geográfica más arreisgada y extensa de la Historia de la Humanidad. Duró casi dos años, de cinco buques solo llegó a España -lugar de partida- una sola de las naves. Además de aportes geográficos y astronómicos vale decir que por haber viajado contra la rotación de la Tierra descubrieron al llegar que se habían adelantado un día. adelantándose así a las teorías relativistas contemporáneas casi cuatrocientos años. Y en cuanto a los riesgos del viaje, ni siquiera los proyectos Apolo pueden ser comparados con el viaje de la naves de Magallanes, tal vez cuando se haga un viaje intergaláctico tripulado se pueda comparar de tú a tú con ese viaje.
No en vano esas nebulosas reciben el nombre del más grande navegante de la humanidad

 
El mié. oct. 20, 12:34:00 a. m. 2010, Blogger el sofista escribió...

Efectivamente, Alí, da miedo pensar en las naves que utilizó Magallanes en su viaje, simples cáscaras de nuez, como se suele decir.

Respecto a la comparación con las misiones Apollo, éstas fueron de muy corta duración, de modo que en este aspecto se diferencian en mucho del viaje de Magallanes. Sin embargo, fueron muy peligrosas y en algunas ocasiones estuvieron a punto de fracasar por completo.

Si alguna vez llegara a realizarse, quizá la misión a Marte, de dos años de duración —como mínimo— pueda compararse con el viaje de Magallanes. En cambio, si una misión tripulada completara el gran tour alrededor del Sistema Solar —algo parecido al recorrido de las sondas Voyager—, entonces creo que ahí sí tendríamos algo más difícil. Al viaje interestelar ni siquiero lo tomo en cuenta, tan lejos está de nuestras posibilidades técnicas.

De todas maneras, por ahora me conformo con las misiones robóticas: son mucho más baratas y brindan una enorme cantidad de información científica. No creo que yo pueda llegar a ver alguna misión tripulada realmente ambiciosa. Probablemente sí lo verán mis hijos.

 

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