El monstruo que vino del Sol

El fenómeno solar representado en la imagen de hoy fue captado por el SOHO, un satélite en órbita solar, en abril de 2010. Muestra una protuberancia en las primeras fases de su proceso eruptivo, pero a diferencias de otras protuberancias, ésta llegó a convertirse rápidamente en una de las protuberancias más grandes de las observadas hasta ahora. Aún vista en una fotografía, la protuberancia es enorme: la Tierra cabría fácilmente bajo el arco de plasma.
Las protuberancias solares son finas nubes de gas solar suspendidas por encima de la superficie del Sol por bucles del campo magnético (ver la siguiente imagen). Por lo general, una protuberancia quiesciente —es decir, una protuberancia que está quieta pudiendo tener movimiento propio— puede mantenerse durante aproximadamente un mes, mientras que la del tipo eruptivo, como la de la fotografía, podría estallar en algunas horas en forma de una Eyección de Masa Coronal (CME, por las siglas en inglés de Coronal Mass Ejection), arrojando cantidades asombrosas de gas caliente al Sistema Solar.
Si bien las protuberancias son objetos muy calientes, se ven generalmente oscuras cuando se trasladan, desde nuestra perspectiva, por delante del disco solar, puesto que su temperatura es un poco menor a la de la superficie del Sol.
Como en el curso de los próximos tres años nuestra estrella alcanzará el máximo solar, se espera que se produza un mayor número de protuberancias eruptivas de importancia.

Vía Foto astronómica del día correspondiente al 18 de octubre de 2010. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito: SOHO-EIT Consortium, ESA, NASA.
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