Menospreciados en Occidente y reverenciados en Oriente, los dragones han tenido una larga historia en la mitología humana. ¿Cómo se inició el mito? Nadie sabe la respuesta exacta, pero probablemente algunos huesos de "dragones" pertenecieron a animales que se extinguieron hace mucho tiempo, como los dinosaurios en algunos casos o a fósiles de mamíferos, en otros. A principios del siglo XIX los científicos comenzaron a encontrar una nueva clase de monstruo, uno que se había extinguido decenas de millones de años antes que los primeros seres humanos evolucionaran. Debido a que los primeros fragmentos hallados se parecían a los del lagarto, los paleontólogos dieron por supuesto que habían encontrado lagartos gigantes. Sin embargo, otros huesos pusieron al descubierto animales que no se parecían en nada a los actuales. ¿Convivieron estos lagartos terribles con los seres humanos? No. Aunque algunos partidarios del creacionismo afirman que los dragones medievales eran, en realidad, dinosaurios que sobrevivieron hasta la modernidad, dicha opinión no cuenta con el apoyo de ningún científico respetable.
Año: 1853. Científico: Sir Richard Owen. Artista: Benjamin Waterhouse Hawkins (realizó los grabados de las reconstrucciones). Presentado por primera vez en: Crystal Palace Park, London. Publicación actual: Scenes from Deep Time: Early Pictorial Representations of the Prehistoric World, de Martin J. S. Rudwick.
La imagen es un primer plano del pterodáctilo mostrado en la entrada anterior de esta serie. Después de que el proyecto de Crystal Palace quedara paralizado, debido en parte a falta de fondos, Hawkins comenzó a vender litografías de sus reconstrucciones. También inició un ciclo de conferencias. Uno de sus temas favoritos fue la similitud que veía entre los pterosaurios (lagartos alados) y los legendarios dragones. Hawkins incluso extendió invitaciones a colegas y amigos a la cena realizada en el vientre del Iguanodon en una tarjeta que se parecía al ala extendida de un pterosaurio.
De entrada es muy fácil de resolver, pero cada vez que se completa correctamente uno de estos puzzles o rompecabezas blancos, aparece otro con más piezas. Y así sucesivamente, ¡parece no terminar nunca!
(clic en la imagen para ampliarla). En diferentes días primero llegué a 10 x 7, luego a 12 x 9 y como no me pareció que fuera mucho, seguí un poco más y hasta ahora llegué a 16 x 12 (*). ¿Alguien llegó al último nivel? Si es que hay uno...
(clic en la imagen para ampliarla a 800 x 631 píxeles). También designada en los catálogos como Sh2-240 y visible en dirección de la Constelación del Toro (Taurus), esta estructura cubre casi 3 grados del cielo (el equivalente a 6 lunas llenas). Eso corresponde a un diámetro real de aproximadamente 150 años-luz, puesto que la nube de desechos se encuentra a una distancia estimada de 3 mil años-luz. La notable imagen compuesta obtenida en banda estrecha y vertida en la paleta de color del Telescopio Espacial Hubble comprende emisiones de átomos de hidrógeno, azufre y oxígeno, que permiten seguir las circunvoluciones del gas que resplandece al ser embestido por la onda de choque de la supernova. Este remanente de supernova tiene una edad estimada de 40 mil años, lo que significa que la luz de la gigantesca explosión estelar que le dio nacimiento llegó por primera vez a la Tierra hace 40 mil años (*). Pero dicho remanente en expansión no es la única consecuencia de esta catástrofe cósmica. Dejó también detrás de sí un púlsar, esto es, una estrella de neutrones con una rotación muy rápida, todo lo que resta del núcleo de la estrella original.
Un video (36 seg.) que reconstruye la explosión de la supernova que dio origen a la Nebulosa del Cangrejo o Crab Nebula —es el objeto identificado como M1 luego de hacer clic en Mark the Deep Sky Objects—, ocurrida en el año 1054 de nuestra era:
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 31 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: J-P Metsävainio (Astro Anarchy) (en inglés).
A la derecha vemos otras imágenes del mismo remanente de supernova Simeis 147 (clic en la imagen para ampliarla a 489 x 1081 píxeles). La primera imagen es una composición color de 66 imágenes tomadas en la banda del azul y el rojo obtenidas por el telescopio de 48 pulgadas Samuel Oschin desde las instalaciones del Observatorio del Palomar (más información). La segunda imagen es el resultado de ocho horas de exposición con el filtro H-alfa, que transmite sólo la luz de los átomos de hidrógeno recombinados en la nebulosa en expansión (más información). Finalmente, la tercera imagen es también una exposición de ocho horas con el mismo filtro H-alfa, pero utilizando una cámara astrónimica CCD y un adaptador especial para obtener una gran amplitud de campo (más información).
(*) ¿Recuerdan que hicieron esa noche? Yo paseaba con mi dino cuando de repente... Sus anécdotas en los comentarios.
Menospreciados en Occidente y reverenciados en Oriente, los dragones han tenido una larga historia en la mitología humana. ¿Cómo se inició el mito? Nadie sabe la respuesta exacta, pero probablemente algunos huesos de "dragones" pertenecieron a animales que se extinguieron hace mucho tiempo, como los dinosaurios en algunos casos o a fósiles de mamíferos, en otros. A principios del siglo XIX los científicos comenzaron a encontrar una nueva clase de monstruo, uno que se había extinguido decenas de millones de años antes que los primeros seres humanos evolucionaran. Debido a que los primeros fragmentos hallados se parecían a los del lagarto, los paleontólogos dieron por supuesto que habían encontrado lagartos gigantes. Sin embargo, otros huesos pusieron al descubierto animales que no se parecían en nada a los actuales. ¿Convivieron estos lagartos terribles con los seres humanos? No. Aunque algunos partidarios del creacionismo afirman que los dragones medievales eran, en realidad, dinosaurios que sobrevivieron hasta la modernidad, dicha opinión no cuenta con el apoyo de ningún científico respetable.
Año: 1853. Científico: Sir Richard Owen. Artista: Benjamin Waterhouse Hawkins (realizó los grabados de las reconstrucciones). Presentado por primera vez en: Crystal Palace Park, London. Publicación actual: Scenes from Deep Time: Early Pictorial Representations of the Prehistoric World, de Martin J. S. Rudwick.
Otra realización del equipo de Owen-Hawkins fue la representación de "lagartos gigantes y pterosaurios (lagartos alados)—". Debido a que los primeros fósiles de dinosaurios en ser descubiertos eran fragmentarios y se parecían en algo a los lagartos modernos, los paleontólogos del siglo XIX inicialmente concibieron a estas criaturas como grandes lagartos. Aún así los "lagartos" de Hawkins (clic en la imagen para ampliarla) —como las reconstrucciones del Iguanodon—, al estar parados sobre cuatro patas robustas, tienen mucho más la pose de un mamífero. Owen rechazaba la evolución y prefirió mostrar a los dinosaurios, la forma dominante de vida en el Mesozoico, como criaturas similares a los mamíferos, esto es, la forma dominante de vida en la era actual.
Los numerosos colores de NGC 1579 la asemejan a la famosa Nebulosa Trífida, pero se encuentra mucho más al norte que ésta en el firmamento terrestre, en la constelación del heroico Perseo (Perseus):
(clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). Situada a unos 2100 años-luz de la Tierra y con un ancho de 3 años-luz, NGC 1579 es, al igual que la Nebulosa Trífida, un estudio de contraste de colores que van del azul al rojo, separados por prominentes bandas de polvo oscuro en las regiones centrales de la nebulosa.
Nubes de gas de intenso brillo se mezclan con tres bandas de polvo oscuro que dan el nombre a la Nebulosa Trífida o M20, una región de formación estelar en la constelación de Sagitario (clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande).
Tanto en una región como en la otra, el polvo produce magníficas nebulosas de reflexión azules al reflejar la luz de las estrellas. Pero el color rojizo de NGC 1579 no se debe, como ocurre en la Trífida, a la emisión de nubes de gas de hidrógeno excitado por la radiación ultravioleta procedente de una estrella caliente cercana. En cambio, el rojo de NGC 1579 es realmente el color de la radiación de una estrella masiva y extremadamente joven, llamada LkH-alpha 101, que emite fuertemente en la característica luz roja del hidrógeno alfa, pero cuya emisión es considerablemente reducida, enrojecida y dispersada por el polvo en el cual está inmersa.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 30 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Don Goldman (en inglés).
Un primer plano de la Trífida del Norte:
(clic en la imagen para ampliarla a 1600 x 1070 píxeles), girado unos 120 grados en sentido contrario a las agujas del reloj, respecto de la imagen de más arriba. En esta imagen el colorido de la nebulosa es aún más pronunciado. Más información (en inglés).
Parece una rosquilla o dona, pero en realidad se trata una foto de LkH-alpha 101:
(clic en la imagen para ampliarla), la estrella que ilumina NGC 1579. El agujero central mide aproximadamente mil millones de kilómetros de diámetro. Si lo centráramos en el Sol, el borde de un círculo de ese tamaño se encontraría entre Marte y Júpiter. Esta estrella es muy brillante en luz ultravioleta, pero como la imagen fue captada en el infrarrojo, la estrella se ve mucho más débil en la imagen. Aún así, el intenso viento estelar y la radiación que por lo visto abrieron el agujero en la rosquilla indican la presencia de la estrella. Más información (en inglés).
Un infinito número de matemáticos entra a un bar. El primero pide una cerveza. El segundo, media cerveza. El tercero, un cuarto de cerveza. El barman dice: "Todos ustedes son unos idiotas", y les sirve dos cervezas.
Menospreciados en Occidente y reverenciados en Oriente, los dragones han tenido una larga historia en la mitología humana. ¿Cómo se inició el mito? Nadie sabe la respuesta exacta, pero probablemente algunos huesos de "dragones" pertenecieron a animales que se extinguieron hace mucho tiempo, como los dinosaurios en algunos casos o a fósiles de mamíferos, en otros. A principios del siglo XIX los científicos comenzaron a encontrar una nueva clase de monstruo, uno que se había extinguido decenas de millones de años antes que los primeros seres humanos evolucionaran. Debido a que los primeros fragmentos hallados se parecían a los del lagarto, los paleontólogos dieron por supuesto que habían encontrado lagartos gigantes. Sin embargo, otros huesos pusieron al descubierto animales que no se parecían en nada a los actuales. ¿Convivieron estos lagartos terribles con los seres humanos? No. Aunque algunos partidarios del creacionismo afirman que los dragones medievales eran, en realidad, dinosaurios que sobrevivieron hasta la modernidad, dicha opinión no cuenta con el apoyo de ningún científico respetable.
Año: 1853. Científico: Sir Richard Owen. Artista: Benjamin Waterhouse Hawkins (realizó los grabados de las reconstrucciones). Presentado por primera vez en: Crystal Palace Park, London. Publicaciones actuales: The Reign of the Dinosaurs, de Jean-Guy Michard; Scenes from Deep Time: Early Pictorial Representations of the Prehistoric World, de Martin J. S. Rudwick; y Gideon Mantell and the Discovery of Dinosaurs, de Dennis R. Dean.
Sir Richard Owen, que propuso originamente el término Dinosauria, supervisó personalmente la creación de esculturas de estas bestias. Una vez finalizado el trabajo, Owen invitó a veinte personalidades de la época a cena que se llevó a cabo en el vientre de un Iguanodon reconstruido.
Un grabado de la famosa cena de Sir Richard Owens. Crédito de la imagen: Brooklyn College (CUNY).
Gideon Mantell, el descubridor de este dinosaurio y quien inventara el término para designarlo, había sido invitado a participar de la reconstrucción, pero se retiró del proyecto porque rechazaba la idea de modelos a escala natural y, quizá, porque detestaba a Richard Owen aún más. (Hasta un chico de 8 años se daría cuenta de los errores cometidos en la reconstrucción de este Iguanodon (clic en la imagen para ampliarla): con el avance de las investigaciones se determinó que el cuerno del hocico era un pulgar modificado, que el animal era sobre todo bípedo y, finalmente, que la cola no colgaba.)
(clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). En la imagen, tomada durante el eclipsesolar del 26 de enero desde el terreno del Observatorio Astronómico de Sudáfrica en Ciudad del Cabo, el motivo del eclipse adorna una camiseta muy bien escogida para la ocasión. Los aficionados a los eclipses están familiarizados con dicho efecto porque saben que los pequeños intersticios que normalmente se encuentran entre las hojas de los árboles desempeñan el papel de una cámara estenopeica y proyectan numerosas y reconocibles imágenes del eclipse:
(clic en la imagen para ampliarla). Desde Ciudad del Cabo el eclipse de Sol fue parcial, puesto que la Luna solamente cubrió un 65 por ciento del disco solar. Pero a lo largo de una estrecha franja extendida entre el Océano Indico e Indonesia occidental el eclipse fue anular, un fenómeno en el que el disco solar se ve fugazmente como un anillo de fuego alrededor de la silueta de la Luna.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 29 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Simon Fishley (SAAO) (en inglés).
El eclipse anular solar del 31 de mayo de 2003:
(clic en la imagen para ampliarla), fotografiado desde Cape Wrath, en el noroeste de Escocia. Si bien ese día el cielo estaba cubierto, el Sol se hizo visible pocos minutos antes de la fase anular. El rojo de las nubes atestigua el poder del anillo de fuego solar. Más información (en inglés).
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
En la Edad Antigua se creía que la criatura marina conocida como Escila tenía una docena de pies y media docena de cabezas, cada una con tres filas de dientes. En esta imagen Escila está simplificada, con un aspecto totalmente normal del cuello para abajo. Las sirenas de la antigüedad, en cambio, sólo son normales de la cintura para arriba, pero poseen alas y patas de ave. En ambos casos estos monstruos marinos están afectados por la naturaleza bestial que los europeos del medioevo atribuían a menudo al sexo más bello.
¿Qué le pasa a este sol poniente? ¡Un eclipse! Hace dos días la Luna eclipsó parcialmente al Sol, un fenómeno que pudo ser visto desde algunas partes de Africa, Australia y Asia:
(clic en la imagen para ampliarla a 1500 x 1500 píxeles). Una imagen del eclipse anular de Sol del 3 de octubre de 2005 obtenida desde España con una resolución poco común. En la imagen se aprecia el característico anillo de fuego, detalles de la superficie granular del Sol y numerosas prominencias en el perímetro del disco solar. Más información (en inglés).
Durante el verano es normal que al salir a observar satélites artificiales o, simplemente, a mirar el cielo, tenga que lidiar con los mosquitos y traerme de vuelta las inevitables picaduras en piernas, brazos y cara. A veces más, a veces menos. Supongo que a ustedes les pasará lo mismo. Es algo tan común que ni vale la pena comentarlo. Pero aún así los mosquitos no son más que una pequeña incomodidad de la vida cotidiana.
Pero imagínense qué sería de mí si tuviera que enfrentarme con estos mosquitos blindados:
¡Cómo retrocedería la astronomía observacional terrestre!
Una pequeña muestra de cómo se vio el eclipse anular de Sol del día de ayer, 26 de enero de 2009.
En primer lugar, un montaje fotográfico con indudables retoques artísticos de Chantal Steyn, tomada desde la isla Diego Alvares o isla Gough, una remota isla del Atlántico Sur habitada principalmente por aves y fotógrafos de paso:
(clic en la imagen para ampliarla). Para ella fue muy emocionante ver la elevación del Sol eclipsado por sobre las olas del océano y más aún cuando el avance de la Luna redujo la superficie solar visible a un veinte por ciento. Pese a los bancos de nubes, Chantal quedó conforme con el lugar de observación elegido.
A continuación, fotografías de Jefferson Teng, de Bandar Lampung, Indonesia, un afortunado que tuvo la oportunidad de ver el anillo de fuego. Las primeras siete imágenes pueden verse como una secuencia animada:
Finalmente, el Dr. Armando Lee y Fermín Naelga lograron obtener una fotografía de algo que parece ser un tiburón solar:
(clic en la imagen para ampliarla). La criatura, como un típico monstruo marino, merodeaba por las enrojecidas aguas de la Bahía de Manila, en las Islas Filipinas.
¿Han visto alguna vez la Vía Láctea? En un cielo puro y sin contaminación lumínica se hace visible una débil banda de luz que recorre el cielo de un horizonte al otro:
(clic en la imagen para ampliarla a 900 x 600 píxeles). Ante todo será necesario que sus ojos hayan tenido tiempo para adaptarse a la oscuridad. Luego comenzarán a vislumbrar la banda de la Vía Láctea y, si las condiciones del lugar de observación lo permiten, ésta se hará progresivamente más luminosa e incluso podrá llegar a ofrecer un espectáculo sublime:
En primer plano, un círculo de piedra de origen desconocido, llamado Falso Kiva, se encuentra en la entrada de una cueva que, inesperadamente, parece conducir hasta el pie de la Vía Láctea (clic en la imagen para ampliarla). Leer la nota completa.
Una razón que podrá reforzar la admiración del observador será que ésta comprenda que la franja de luz borrosa (como la mostrada en el video) está constituida en realidad por miles de millones de estrellas y que es, además, el disco de nuestra propia galaxia espiral vista de canto:
Como la Tierra —junto con el Sol y los otros planetas del Sistema Solar— se encuentra en el interior de este disco, la banda parece rodear nuestro planeta.
La banda central de la Vía Láctea traza un arco sobre el Valle de la Muerte, en California, EE.UU. (este formato no le hace justicia a la fotografía: clic en la imagen para ampliarla o verla mucho más grande). Leer la nota completa.
En la primera imagen de hoy, la Vía Láctea traza un arco bien en lo alto del cielo oscuro. El punto luminoso que brilla en el centro de la imagen, apenas por debajo de la Vía Láctea, es el planeta Júpiter. En primer plano se distingue, iluminada por la Luna, la caldera del Haleakala, un volcán situado en la isla de Maui, perteneciente al archipiélado de Hawai, EE.UU. En el horizonte flotan algunas nubes claras y más atrás se revela a la mirada atenta la oscura y enorme mole del volcán Mauna Kea, que domina la Isla Grande de Hawai. Si nunca han visto la Vía Láctea o reconocido al planeta Júpiter entre los puntos luminosos de las estrellas, quizás tengan la oportunidad de hacerlo durante 2009. Debido a que éste es el Año Internacional de la Astronomía, es probable que cerca de sus casas tengan la oportunidad de mirar por una de esas ventanas que se adentran en lo profundo del universo.
Los arcos trazados por la Vía Láctea y un banco de nubes realzan la presencia de Júpiter que, cerca del centro de la imagen, eclipsa con su brillo la luz las estrellas de la constelación de Sagitario y, en la Tierra, las luces de la ciudad situada a sus pies (clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). Leer la nota completa.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 27 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Wally Pacholka (TWAN) (en inglés).
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1658. Científico: Conrad Gesner. Publicado por primera vez en: The History of Four-footed Beasts and Serpents. Publicación actual: Curious Woodcuts of Fanciful and Real Beasts, de Conrad Gesner.
Se rumoreaba durante la vida de Gesner que existían bestias tales como el lobo de mar. Según el saber popular de esa época, el lobo de mar "podía vivir tanto en el mar como en la tierra". No es para nada obvio si este grabado en madera muestra la criatura sobre la superficie del mar o de la tierra, pero quizás un lobo que viviese tan fácilmente en uno u otro ambiente también podía caminar sobre el agua. (Este grabado fue publicado alrededor de un siglo después de otros trabajos de Gesner por Edward Topsell en Londres.)
¿Arde la estrella AE Aurigae? No. Aunque la estrella AE Aurigae sea llamada la Estrella Ardiente, la nebulosa circundante IC 405 sea conocida como la Nebulosa de la Estrella Ardiente y la región parezca estar llena de humo rojo, en realidad allí no hay fuego:
(clic en la imagen para ampliarla a 900 x 600 píxeles, o verla mucho más grande). El fuego, definido comúnmente como la adquisición rápida de oxígeno molecular, se produce solamente cuando hay suficiente oxígeno, lo que no se da en un ambiente de mucha energía y pobre en oxígeno como el de las estrellas. La materia que se asemeja al humo es principalmente hidrógeno interestelar, pero contiene filamentos oscuros, similares al humo, de granos de polvo ricos en carbono. La estrella brillante AE Aurigae, visible cerca del centro de la nebulosa, es tan caliente que es azul, y emite una luz tan energética que arranca electrones del gas circundante. Es frecuente que un protón emita luz roja cuando se apropia de nuevo de un electrón, y eso es lo que le da su color a la nebulosa de emisión que la rodea. Protagonista de la imagen de hoy, la Nebulosa de la Estrella Ardiente se encuentra a aproximadamente 1500 años-luz de distancia, cubre un campo de unos 5 años-luz y es visible con un pequeño telescopio apuntado hacia la Constelación del Cochero (Auriga).
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 26 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Jorge García.
Un primer plano de la región de AE Aurigae:
(clic en la imagen para ampliarla a 1024 x 1025 píxeles), esta vez por el telescopio KPNO de 90 cm, en colores falsos pero representativos. AE Aurigae, la estrella más brillante de la imagen, es conocida como una estrella fugitiva —una estrella masiva que se desplaza rápidamente por el espacio interestelar—, por cuanto parece haber sido expulsada de la región de la Nebulosa de Orión hace unos 2,7 millones de años. Más información (en inglés).
En esta otra imagen de IC 405 (clic en la imagen para ampliarla a 1125 x 761 píxeles), la región de color púrpura es una mezcla de luz roja y azul emitida por AE Aurigae —nuevamente la estrella más brillante y azul, a la derecha del centro de la imagen— pero reflejada para nuestra perspectiva por el polvo que la rodea. Las dos regiones se designan, respectivamente, como nebulosa de emisión y nebulosa de reflexión. Más información (en inglés).
2009 BD, un asteroide descubierto hace muy pocos días, pasó ayer muy cerca de la Tierra, sólo 644 mil km separaron a ambos cuerpos celestes. Para comprender esa distancia, basta recordar que la Luna en el apogeo se aleja hasta unos 400 mil km del planeta, de modo que 2009 BD acompaña a la Tierra por fuera de la órbita lunar. En la imagen, una ilustración artística de cómo podría verse nuestro planeta desde un asteroide que nos cruzara.
La pequeña roca espacial, de 10 m de ancho, no supone peligro alguno para nuestro planeta, pero de todos modos se la mantendrá bajo observación. La órbita de 2009 BD es casi idéntica a la de la Tierra. Esto significa que 2009 BD es uno de los pocos asteroides co-orbitales de la Tierra, que es otra manera de decir que gira alrededor del Sol casi en tándem con nuestro planeta. ¿Pero es una luna de la Tierra?
Cuando en el 2006 la NASA presentó al asteroide 2003 YN107 en sociedad, sostuvo que había descubierto a "la segunda luna de la Tierra". Sin embargo, esta denominación no tuvo mucho éxito y muchos consideran que fue una estratagema publicitaria de la agencia espacial para captar la atención de los medios y del público. Sucede algo parecido con el asteroide recientemente descubierto. Al igual que la Tierra, 2009 BD recibe su mayor influencia gravitacional del Sol, así que desde este punto de vista, como no está capturado por nuestro planeta, no puede considerarse que este asteroide sea la segunda luna de la Tierra.
Las líneas en color blanco marcan órbitas planetarias. En azul y celeste se marca la trayectoria de 2009 BD y, como se ve, esta línea sigue muy de cerca la órbita de la Tierra. Fuente: JPL Small Body Database.
Si se extrapola la trayectoria de 2009 BD hacia el futuro, es posible ver que el asteroide permanecerá en el vecindario de la Tierra durante los próximos meses y no se alejará más de 15 millones de kilómetros (0,1 AU) del planeta hasta noviembre de 2010. Todavía se desconoce la naturaleza de este extraño asteroide.
Como decía más arriba, no hay riesgo de que 2009 BD colisione con la Tierra. Pero, para especular un poco, supongamos que sí lo hiciera: ¿qué podría pasar? Aparentemente, el daño no sería muy grande. En primer lugar 2009 BC tiene 10 m de largo. Si algo de ese tamaño colisionara con nuestro planeta, explotaría en la alta atmósfera, probablemente a docenas de kilómetros de altura —esto depende de la composición del asteroide, ya que la roca es frágil y detonará muy alto, pero el hierro lo haría mucho más abajo— y sus restos caerían sobre diversas áreas del planeta. Lo más probable es que lo hagan sobre el océano, en razón de que el 70 por ciento de la superficie del planeta está cubierto por el agua. De todas maneras, no hay motivo para alarmarse ya que no hay riesgo de que 2009 BD choque contra la Tierra.
¿Qué podría haber pasado si la estética de La Guerra de las Galaxias hubiera tomado prestados algunos elementos de la de Alien, el octavo pasajero? Habríamos tenido, probablemente, una Star Wars más sórdida, más noir, un lado oscuro de la fuerza realmente tenebroso, como salido del infierno creado por H. R. Giger. Darth Vader, por ejemplo, podría haber tomado un aspecto menos pulcro y bastante más repulsivo:
(clic en la imagen para ampliarla). La imagen de Darth Giger pertenece a uno de los innumerables concursos de Photoshop propuestos por Worth 1000. El desafío de hoy es combinar algún personaje o situación de La Guerra de las Galaxias con obras maestras de la pintura o escultura universal. Como ejemplos, tres de los trabajos presentados:
¿Reconocen las obras originales? (Clic en la imagen para ampliarla). Sus respuestas en los comentarios.
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1560. Científico: Conrad Gesner. Publicado por primera vez en: Nomenclator Aquatilium Animantium. Publicación actual: Curious Woodcuts of Fanciful and Real Beasts, de Conrad Gesner.
En la época de Gesner, muchos europeos creían que existía otra clase de "caballito de mar" además del diminuto pez que conocemos hoy (a la izquierda de la imagen). Obviamente los dibujos no están realizados en la misma escala.
Mañana algunos afortunados verán un anillo de fuego. Así se llama la vista central de un eclipse anular de Sol por la Luna:
(clic en la imagen para ampliarla a 900 x 600 píxeles). En el punto culminante de este eclipse, el centro del Sol parece haber desaparecido y una Luna oscura se ve rodeada por la enceguecedora luz solar. Sin embargo, dicho fenómeno sólo será visible a lo largo de una banda que cruza el Océano Indico meridional. Desde regiones más pobladas, como el sur de Africa y partes de Australia, la mayor parte de la Luna parecerá cubrir un sector del disco solar. Recuerden que nunca se debe mirar directamente al Sol, ni siquiera durante un eclipse (1). Un eclipse anular se produce en vez de un eclipse total cuando la Luna está en la parte más alejada de su órbita elíptica alrededor de la Tierra (2). El próximo eclipse anular de Sol tendrá lugar en enero de 2010, si bien habrá un eclipse total de Sol este 22 de julio. En la fotografía mostrada más arriba, tomada en enero de 1992, vemos un palmar en el primer plano y, como fondo, un espectacular eclipse anular.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 25 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Dennis L. Mammana (TWAN) (en inglés).
En un cielo parcialmente dominado por las nubes, vemos el fugaz eclipse anular de Sol del 29 de abril de 1995:
(clic en la imagen para ampliarla), fotografiado por Olivier Staiger desde Macara, en Ecuador. Como se sigue de la imagen, no todo eclipse anular toma la forma de un anillo de fuego. Más información (en inglés).
(1) Recomendación: Si se mira directamente al Sol por más de unos segundos la retina del ojo puede quedar dañada. Para los espectadores sin instrumental —es decir, la mayoría de la gente—, lo mejor es observar indirectamente el eclipse con una cámara oscura. En este blog, mantenido por el Grupo Astronómico Osiris de El Bolsón, Argentina, hay un archivo en formato PDF que explica el sencillo procedimiento para hacerse una.
(2) Tomen en cuenta que hace dos semanas hablábamos de la Luna del perigeo. Dicho de forma más directa: si durante el plenilunio la Luna estaba aproximadamente en el perigeo, en el novilunio siguiente estará muy cerca del apogeo.
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1558. Científico: Conrad Gesner. Publicado por primera vez en: De Piscium & Aquatilium Animantum Natura. Publicación actual: Curious Woodcuts of Fanciful and Real Beasts, de Conrad Gesner.
Como otras ilustraciones de ballenas realizadas a partir de la era de Gesner, ésta se pudo haber basado en la visión fugaz de una criatura real, quizás un pequeño cetáceo.
Soplada por el viento de una estrella masiva, esta aparición interestelar toma una forma asombrosamente familiar. No es de extrañar entonces que aunque catalogada como NGC 7635 también sea conocida como la Nebulosa de la Burbuja:
(clic en la imagen para ampliarla, o verla completa). La colorida imagen telescópica de hoy incluye una larga exposición a través de un filtro H-alfa [una de las líneas de emisión del espectro del hidrógeno, visible en la parte roja del espectro electromagnético] que revela algunos detalles de la burbuja cósmica y su entorno. Aunque la burbuja de 10 años-luz de diámetro parezca ser un objeto delicado, en realidad ella misma es una prueba de violentos procesos en curso. Arriba y a la derecha del centro de la Burbuja se encuentra una estrella Wolf-Rayet brillante y caliente, con una masa entre 10 y 20 veces la del Sol. Un viento estelar potente e intensas radiaciones procedentes de dicha estrella impulsó la estructura de gas resplandeciente contra la materia más densa de una nube molecular circundante. La intrigante Nebulosa de la Burbuja se encuentra a 11 mil años-luz de distancia, en dirección de la presumida Constelación de Casiopea (Cassiopeia).
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 24 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Kent Wood (en inglés).
Una burbuja en un océano cósmico:
(clic en la imagen para ampliarla). Aparentemente a la deriva en un océano cósmico de estrellas y gas resplandeciente, la delicada aparición de la Nebulosa de la Burbuja flota en el centro de esta imagen —junto a una estrella azulada—.
Arriba y a la izquierda de la siguiente imagen, que representa campo de mayor extensión que el anterior, también se destaca, entre otros objetos, el cúmulo estelar abierto M52, más cercano a la Tierra —a unos 5 mil años-luz de distancia—:
(clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). A diferencia de la primera imagen, en esta imagen color digital, basada en placas fotográficas tomadas por el Observatorio del Palomar entre 1992 y 1997, no se incluye el canal H-alfa. Más información (en inglés).
Para finalizar, un primer plano parcial de NGC 7635:
(clic en la imagen para ampliarla), obtenida por el Telescopio Espacial Hubble. La estrella Wolf-Rayet se encuentra en el medio y sobre el borde izquierdo de la imagen. Más información (en inglés).
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1621. Científico: Honorius Philoponus. Publicado por primera vez en: Novi Orbis Indiae Occidentalis. Publicación actual: The Book of Fabulous Beasts, de Joseph Nigg.
La ballena tan grande como una isla hizo otra aparición en este grabado del siglo XVII (clic en la imagen para ampliarla). Muestra la ballena, Jasconius, en un relato del viaje del santo Brendan. Algunos de los monjes estaban absortos en misa cuando la naturaleza de la isla se hizo obvia.
Extensas corrientes estelares formadas por efectos de marea gravitacional parecen rodear la galaxia NGC 5907:
(clic en la imagen para ampliarla a 1563 x 1173). Las estructuras arqueadas forman tenues lazos que se extienden más de 150 mil años-luz de la estrecha galaxia espiral vista de canto, también conocida como la Galaxia de la Astilla (Splinter) o del Filo del Cuchillo. Las corrientes de esta galaxia, que sólo son visibles en exposiciones muy prolongadas, representan probablemente el rastro fantasmal de una galaxia enana, esto es, los restos abandonados a lo largo de la órbita de una antigua y pequeña galaxia satélite que poco a poco se disgregó y luego fusionó con NGC 5907, hace más de 4 mil millones de años. En definitiva, esta notable y reveladora imagen, tomada por un pequeño observatorio automatizado situado en el estado norteamericano de Nuevo México, viene a reforzar la hipótesis cosmológica que sostiene que las grandes galaxias espirales, entre ellas la Vía láctea, se formaron por la acreción de galaxias más pequeñas. NGC 5907 se encuentra a aproximadamente 40 millones de años-luz de nosotros, en la constelación boreal del Dragón (Draco).
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 19 de junio de 2008. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: R Jay Gabany (Blackbird Observatory) - Con la colaboración de: D. Martínez-Delgado (IAC, MPIA), J. Peñarrubia (U.Victoria), I. Trujillo (IAC), S. Majewski (U. Virginia), M. Pohlen (Cardiff) (en inglés).
De los tres objetos destacados en esta meditada imagen telescópica —que mira en dirección a la casi invisible Constelación del Lince (Lynx) (*)— dos son en realidad estrellas cercanas, reconocibles por los picos de refracción:
(clic en la imagen para ampliarla a 1279 x 853 píxeles). El tercero es NGC 2419, un remoto cúmulo globular de estrellas que se encuentra a una distancia de aproximadamente 300 mil años luz. A veces dicho cúmulo es llamado "el vagabundo intergaláctico", un nombre particularmente apropiado cuando se considera que apenas 160 mil años-luz nos separan de la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite de nuestra Vía Láctea. NGC 2419 es intrínsecamente brillante y similar en sus características generales a otros grandes cúmulos globulares como Omega del Centauro, pero parece poco luminoso debido a su enorme distancia. Quizá también tenga un origen extragaláctico pues bien podría tratarse, por ejemplo, de los restos de una pequeña galaxia capturada y disgregada por la Vía Láctea (ver más abajo). Sin embargo la enorme distancia a la que se encuentra dificulta el estudio y la comparación de sus propiedades con otros cúmulos globulares que recorren el halo de nuestra galaxia, la Vía Láctea.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 23 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Richard Hammar (en inglés).
Las corrientes estelares de NGC 5907:
Extensas corrientes de estrellas formadas por efectos de marea gravitacional parecen rodear la galaxia NGC 5907, también conocida la Galaxia de la Astilla o Splinter (clic en la imagen para ampliarla a 1563 x 1173). Las corrientes de esta galaxia son probablemente los restos abandonados a lo largo de la órbita de una antigua y pequeña galaxia satélite que poco a poco se disgregó y luego fusionó con NGC 5907. La imagen refuerza la hipótesis cosmológica según la cual las grandes galaxias espirales, entre ellas la Vía láctea, se formaron por la acreción de galaxias más pequeñas. Nota completa.
(*) El astrónomo polaco Johannes Hevelius le dio este nombre debido a que sólo alguien con "ojos de lince" sería capaz de detectar esta constelación tan escurridiza.
¿Están ligados gravitacionalmente los cúmulos abiertos?
En uno de los enlaces de La nebulosa planetaria NGC 2818 se presenta un problema de clasificación que por lo general no es tratado en los textos de divulgación, pero que de todas maneras me parece interesante para considerarlo a grandes rasgos. Primero la controversia y luego la visión de conjunto:
Por un lado se sostiene que un cúmulo abierto es un grupo de unos pocos miles de estrellas ligadas por gravedad mutua. Hay una razón de peso para negar esta afirmación y se basa en que el cúmulo ha vivido lo suficiente como para que se formara una nebulosa planetaria. Y es sabido que la mayoría de los cúmulos abiertos se dispersan antes de que las estrellas pasen a esa fase de la evolución estelar.
Sin embargo, esta objeción no explica el hecho patente del cúmulo, pues si un cúmulo abierto no está ligado gravitacionalmente, habría que pensar que son estrellas individuales que por azar se han reunido. Y esto es algo muy improbable. De manera que se reformula —y debilita— la objeción, que ahora afirma que los cúmulos abiertos, en general, están ligados muy débil o indirectamente y se dispersarán al cabo de cientos de millones de años.
Como piedras preciosas en un joyero, las estrellas del cúmulo abierto NGC 290 centellean con un magnífico despliegue de brillos y colores (clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande).
Un cúmulo abierto se define como un grupo de estrellas ligadas por gravedad mutua. Las estrellas del cúmulo tienen un origen común, puesto que nacen de la misma nube molecular. Dicha nube se dispersa con el tiempo, pero las estrellas cuentan con la masa suficiente como para que el cúmulo siga ligado gravitacionalmente. Aun cuando el cúmulo se expandirá y dispersará en un determinado lapso de tiempo, el cúmulo podrá sobrevivir por muchos millones o billones de años en razón de la vinculación gravitacional.
A diferencia de los cúmulos globulares —grupos de entre cien mil y varios millones de estrellas muy juntas y ligadas gravitacionamente—, las estrellas que forman parte de un cúmulo abierto no giran en torno a un centro común de masa. La trayectoria de las estrellas de un cúmulo globular es una órbita muy oblicua y previsible, alrededor del centro del cúmulo. Por el contrario, el movimiento de las estrellas de un cúmulo abierto es más aleatorio y las estrellas no giran alrededor del punto central del cúmulo.
Una detallada imagen telescópica que revela las regiones centrales del cúmulo globular Omega Centauri, el que consta de aproximadamente 10 millones de estrellas. (clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande).
Pareciera que nos encontráramos ante una controversia de carácter más bien semántico que científico. ¿Cuál es la definición de "estrellas ligadas"? ¿Cuál es la definición de "estrellas ligadas débilmente"? Si en un momento dado un grupo de estrellas estuvo gravitacionalmente ligado, pero dejó de estarlo, ¿es correcto decir que es o no es un "sistema ligado gravitacionalmente"? Pareciera que esta discusión nunca podrá resolverse, pero si se llegara a lograrlo, muchas más de las estrellas de este cúmulo abierto se convertirán en nebulosas planetarias espectaculares, como NGC 2818.
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1558. Científico: Conrad Gesner. Publicado por primera vez en: De Piscium & Aquatilium Animantum Natura. Publicación actual: Curious Woodcuts of Fanciful and Real Beasts, de Conrad Gesner.
El naturalista Conrado Gesner también retrató una ballena tan grande que un grupo de marineros desventurados la confundió con una isla (clic en la imagen para ampliarla). Mientras que los marineros encienden un fuego y cocinan sobre el lomo de la ballena, este cetáceo de rasgos porcinos pretende engullirse la nave. Según parece, para cuando Gesner describiera esta criatura, los europeos bien informados ya no creían en ballenas de dimensiones monstruosas. Sin embargo eso no impidió que dichas ballenas siguieran apareciendo en las publicaciones impresas.
(clic en la imagen para ampliarla a 1280 x 724 píxeles). Esta nebulosa bien podría ofrecernos un indicio del futuro que le espera a nuestro Sol después de pasar otros 5 mil millones de años usando constantemente el hidrógeno en su núcleo como combustible para la fusión nuclear y una vez agotado éste, continuar con el helio. Curiosamente, NGC 2818 parece encontrarse en el interior de un poco denso y abierto cúmulo de estrellas conocido como NGC 2818A, a unos 10 mil años-luz de distancia, hacia la constelación meridional del Compás (Pyxis en latín). A la distancia del cúmulo estelar, la nebulosa planetaria NGC 2818 tendría unos 4 años-luz de ancho. Pero mediciones más precisas muestran que la velocidad propia de la nebulosa es muy diferente de la de las estrellas que forman parte del cúmulo. El resultado prueba con claridad que NGC 2818 se halla sólo por causalidad en nuestra línea de visión del cúmulo estelar y que, por lo tanto, podría no compartir la distancia del cúmulo o su edad. La imagen del Hubble es una composición de exposiciones obtenidas con filtros de banda estrecha, en la que las emisiones de los átomos de nitrógeno, hidrógeno y oxígeno de la nebulosa se presentan en tonos rojos, verdes y azules.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 22 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito: NASA, ESA, Hubble Heritage Team (STScI / AURA) (en inglés).
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Fecha: Siglo XIII. Publicado por primera vez en: Beastiary now housed in the Bodleian Library, Oxford. Publicación actual: Nature and Its Symbols, de Lucía Impelluso y Stephen Sartarelli.
Una leyenda que circulaba entre los europeos medievales era que las ballenas podían simplemente abrir la boca y emitir una dulce fragancia (entiéndase, dulce para un pez). Los desventurados peces nadarían directamente hacia la trampa. Los narradores de cuentos, que jamás perdían la oportunidad de extraer una moraleja, señalaron que el diablo podía atrapar de una manera similar a los desdichados buscadores de placeres.
¿Qué ocurre sobre esas montañas? Varias nubes se amontonaron unas sobre otras para formar una espectacular nube lenticular:
(clic en la imagen para ampliarla a 1536 x 1024 píxeles). Bajo condiciones normales, las masas de aire se desplazan mucho más en sentido horizontal que en el vertical. Sin embargo, sucede a veces, cuando el viento se desprende de una montaña o una colina, que se desarrollan oscilaciones verticales relativamente fuertes mientras que el aire se estabiliza. El contenido de humedad del aire seco ubicado en la parte superior de la oscilación puede estar dispuesto en estratos y, en consecuencia, se forman nubes en cada una de las capas donde el aire se satura con la humedad. El resultado podría ser una nube lenticular con un aspecto muy estratificado. La fotografía mostrada más arriba, tomada en 2002 desde la Isla del Norte, en Nueva Zelanda, apunta hacia el sudoeste, donde se encuentra la cadena montañosa de Tarurua.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 21 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Chris Picking (Starry Night Skies Photography) (en inglés).
No es un OVNI sino una nube lenticular sobre Wyoming, EE.UU., fotografiada en 2003 (clic en la imagen para ampliarla a 1800 x 1200 píxeles; crédito y más información (en inglés)).
En esta fotografía se distingue claramente la estructura en capas de la nube lenticular, tomada en 1999 desde Plymouth, New Hampshire, EE.UU. (clic en la imagen para ampliarla; crédito y más información (en inglés)).
Otras nubes lenticulares, fotografiadas desde diversas localidades del mundo (clic en la imagen para ampliarla; más fotografías, crédito e información (en inglés)).
Y lo dice muy en Sirio y formalmente. "Algo maravilloso ocurrió anoche", describe el profesor de astronomía Jimmy Westlake de Steamboat Springs, en Colorado, EE.UU. "Cuando tomaba una fotografía de la estela de Sirio, la estrella más brillante del cielo, ¡ésta escribió un mensaje en la película! ¿Pueden leer el código Morse?"
(clic en la imagen para ampliarla). "La imagen es en realidad una serie de 28 exposiciones individuales sobre la misma película. Los 'puntos' son exposiciones de 30 segundos y las 'rayas' de 3 minutos. El temblor de mi mano enguantada sobre la lente hizo las veces de 'obturador', ya que la temperatura era de 0 grados. Necesité casi dos horas para grabar el mensaje completo. Cada pocos minutos tenía que encender un secador de pelo para que no nos escarcháramos ni la lente ni yo."
¿Pudieron descifrar el mensaje? Si pudieron, se habrán dado cuenta que el universo anuncia la llegada del Año Internacional de la Astronomía 2009 —o, en inglés, International Year of Astronomy 2009—. Si no pudieron, el mensaje dice lo siguiente:
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Fecha: Siglo X. Científico / Artista: Richard Fournival. Publicado por primera vez en: Bestiaire d'Amour of Richard Fournival. Publicación actual: The Birth and Development of the Geological Sciences, de Frank Dawson Adams.
En la ilustración, dos marineros cocinan su cena sobre la parte posterior de una ballena. La criatura es tan grande que los marineros desembacaron en ella al confundirla con una isla. La descripción de ballenas de tamaño insular era algo común en la época clásica y en la Edad Media.
Una panorámica marciana al estilo de Chesley Bonestell
Si pudieran desembarcar en Marte durante un hermoso día: ¿qué verían? Quizás algo tan memorable como esta imagen panorámica de 360 grados tomada por el robot explorador Spirit a lo largo de 2008 (vista parcial):
(clic en la imagen para ampliarla, o ver la panorámica completa). Esta imagen reúne más de 200 imágenes individuales yuxtapuestas y fue publicada en el marco de las celebraciones del quinto aniversario del descenso de los robots exploradores Spirit y Opportunity en el planeta rojo. Dichas imágenes se tomaron desde el sitio donde el Spirit se refugió para pasar el invierno, en las inmediaciones de Home Plate, una meseta bastante atípica. Se distinguen rocas, colinas, picos, crestas y planicies que dan forma al interior del cráterGusev, así como las huellas dejadas por las ruedas del robot.
Un modelo digital del Opportunity superpuesto a una fotografía del cráter marciano Endurance. Las dimensiones del robot explorador se ajustaron en proporción al tamaño de sus huellas en la superficie de Marte. Crédito: APOD (clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande).
El color de la imagen se ajustó de modo que correspondiera lo más exactamente posible a lo vería el ojo humano. El panorama mostrado más arriba lleva el nombre de Bonestell en homenaje al artista Chesley Bonestell, un pintor visionario que a partir de los años cuarenta desarrolló un estilo único para representar vistas espaciales que estaban mucho más allá de las posibilidades tecnológicas de la época.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 20 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito: Mars Exploration Rover Mission, Cornell, JPL, NASA (en inglés).
Una pequeña muestra de las pinturas de Chesley Bonestell (click en las imágenes para ampliarlas):
La más popular de las pinturas de Chesley Bonestell es la llamada Saturno visto desde Titán (1944), de la que se dice que inspiró la vocación de miles de jóvenes.
Llamada La exploración de Marte (1956), esta pintura muestra una de las naves diseñadas por Wernher von Braun para descender en la superficie del planeta rojo, descartar las etapas usadas y regresar a la Tierra.
Esta pintura se llama La conquista del espacio (1948) y fue la cubierta de un libro que llevaba el mismo título. En cambio la película del mismo nombre se basó en otro libro de von Braun —en el video puede verse la rueda de von Braun que luego hiciera famosa 2001: Una odisea espacial—:
La escena pintada por Bonestell recuerda más a otra película, Con destino a la Luna (Destination Moon) —de la que no pude encontrar un video—, basada en un cuento de Robert A. Heinlein luego ampliado a novela corta (descargar), con la cual Bonestell ganó un premio de la Academia por los efectos espaciales.
La superficie de Mercurio (1949) también formó parte del libro La conquista del espacio, antes mencionado. La pintura representa la superficie del planeta más interior del Sistema Solar desde un punto de vista bastante elevado.
Por último, Saturno desde Mimas (1944), pintada originalmente para un artículo de la revista Life, también es la cubierta de un libro retrospectivo sobre la obra de Bonestell. El enorme planeta Saturno se eleva sobre el horizonte de Mimas, una de las pequeñas lunas interiores de ese sistema planetario. La pintura respeta al máximo la escala de los cuerpos y los detalles conocidos en aquella época.
Crédito de las imágnes de Bonestell: Novaspace (en inglés).
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1734. Científico / Artista: Hans Egede. Publicado por primera vez en: Full and Particular Relation of my Voyage to Greenland, as a Missionary, in the year 1734. Publicación actual: Dragons, Unicorns, and Sea Serpents, de Charles Gould.
Hans Egede escribió: "El 6 de julio de 1734 nos encontrábamos frente a la costa sur de Groenlandia cuando se nos apareció un monstruo marino cuya cabeza podía elevarse hasta la altura del palo mayor de nuestra embarcación. Tenía el hocico largo y aguzado, pero expulsaba agua casi como la ballena; tenía patas amplias y grandes, y el cuerpo cubierto de escamas. La piel era áspera y desigual. En otros aspectos se parecía a una serpiente. Cuando se zambulló, elevó la cola en el aire y su longitud, medida desde el cuerpo, era muy similar a la de un barco."
Confirman la presencia de metano en la atmósfera marciana
¿Por qué hay metano en Marte? Nadie lo sabe con certeza. La semana pasada se publicó un artículo que confirmó la presencia de metano en Marte, un descubrimiento que reforzó hipótesis muy controvertidas que se venían proponiendo desde 2003. La confirmación fue obtenida por mediciones espectroscópicas efectuadas con grandestelescopios terrestres:
(clic en la imagen para ampliarla, o verla un poco más grande). Los investigadores constataron que la atmósfera de Marte absorbe colores de longitudes de onda precisos que corresponden a los absorbidos por el metano en la Tierra. Puesto que el metano se destruye en la abierta atmósfera marciana en algunos años debido, entre otras causas, a la radiación ultravioleta del Sol, la confirmación de la presencia de ese gas frágil demuestra que ahora mismo algo libera metano desde la superficie de Marte. Una de las fuentes posibles de dicho metano podrían ser colonias de microorganismos subterráneos que estarían produciéndolo actualmente o lo crearon en el pasado. Si fuera así, se abre la excitante posibilidad de que actualmente haya vida en Marte o, más concretamente, bajo la superficie marciana.
El vulcanismo podría ser una de las causas de la emisión del metano marciano, aunque esta hipótesis no goza de mucho crédito actualmente, puesto que no se han observado en la atmósfera de Marte otros gases que este fenómeno produce comúnmente. En la imagen, espectacular erupción del volcán ecuatoriano Tungurahua. Crédito: APOD.
Sin embargo, los últimos datos confirmados no permiten tomar una decisión, ya que también es posible que la creación del metano se deba a un proceso puramente geológico, como el vulcanismo o la mineralización de óxidos de hierro. En la imagen en falso color de hoy un mapa de las concentraciones de metano observadas por los investigadores se superpuso al globo marciano.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 19 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito: NASA (en inglés).
Comienzan a publicarse informes acerca de un bólido que anoche, 17 de enero de 2009, iluminó el cielo de Suecia:
También hay un video subido en YouTube que muestra lo extraordinario que fue el fenómeno:
Es muy probable que los restos del meteoro hayan caído en una amplia región, puesto que las explosiones indican que se habría desintegrado en la alta atmósfera. Si hay más informes y un poco de suerte se podrán encontrar meteoritos, tal como ocurrió en noviembre pasado en Canadá.
Actualizo en cuanto haya novedades importantes.
Vía BAB (en inglés). Crédito de la imagen: Medvetenskap (en sueco).
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Fecha: Siglo XVII. Publicación actual: The Discovery of Time, de Stuart McCready.
Esta ilustración de un fósil, tomada de una colección del siglo XVII, parece representar la cruza entre un delfín y una planta.
¿Qué hay en el fondo de los extraños cráteres de Hiperión? Nadie lo sabe. Buscando una respuesta, el 26 septiembre de 2005 la sonda espacial Cassini, todavía hoy en órbita alrededor de Saturno, efectuó un nuevo vuelo rasante de esta luna "esponjosa" y tomó una imagen con detalles nunca vistos:
(clic en la imagen para ampliarla a 1024 x 1024 píxeles). La imagen, en falso color, muestra un mundo notable, con extraños cráteres esparcidos por una superficie totalmente asombrosa. Las escasas diferencias de color muestran probablemente una composición heterogénea de la superficie. En el fondo de la mayor parte de los cráteres se encuentra una materia oscura no identificada. Un examen atento de la imagen descubre estructuras brillantes que indican que el espesor de la materia oscura sólo mediría algunas de decenas de metros en algunos lugares. Hiperión cuenta con un diámetro de 266 km, gira de una manera caótica y tiene una densidad tan baja que podría ocultar un extenso sistema de cavernas interiores.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 18 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito: Cassini Imaging Team, SSI, JPL, ESA, NASA (en inglés).
Una secuencia animada que muestra los puntos culminantes del mencionado sobrevuelo de la Cassini por Hiperión. La secuencia comienza cuando la nave espacial se encontraba a una distancia de 244 mil km de la luna, cuya forma irregular todavía no llenaba el cuadro. Sin embargo, desde esta distancia ya es posible ver los extraños cráteres de fondo oscuro que salpican la superficie de este pequeño mundo:
A medida que la Cassini se acerca a Hiperión se hace evidente que las escarpadas laderas de la estructura gigante de impacto ubicada en el centro tienen un aspecto "estriado". Las paredes de dicha estructura parecen haberse derrumbado y cubrieron en parte los cráteres que las revestían. A 18 mil km de distancia, la animación se centra en Meri, un cráter grande y profundo, en cuyo interior se encuentran otros cráteres más pequeños (en la foto de arriba, este cráter se encuentra a eso de las 7 horas). El borde de Meri cuenta con afloramientos helados, mientras que el fondo del cráter está cubierto de escombros, producto de derrumbes, y de una materia oscura y extraña. En este momento la escala de la imagen es de unos 215 m por píxel. A continuación la Cassini toma una vista panorámica en la que se revela un paisaje formado por eones de impactos y el fondo oscuro de los cráteres a máxima resolución. El sobrevuelo de Hiperión finaliza cuando la cámara cruza el limbro de la luna y se pierde en la oscuridad del espacio circundante.
¿Qué más se sabe de Hiperión? Otra fotografía de Hiperión, tomada en un sobrevuelo anterior, realizado en julio de 2005:
(clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). La duración de un día en Hiperión es imprevisible. La órbita extremadamente elíptica de la luna en torno a Saturno, su forma tan poco esférica y su resonancia orbital 4:3 con Titán perturban tanto la rotación de Hiperión que es difícil predecir cuando se producirá la siguiente salida del Sol. Los cráteres de la superficie tan irregular de Hiperión, mostrados en las imágenes, son seguramente el resultado de impactos, pero por una razón desconocida, su centro es oscuro. La baja densidad de Hiperión señala que la luna, acribillada por enormes cavernas, podría ser el paraíso soñado por los espeleólogos. Má información (en inglés).
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1554-1555. Científico / Artista: Guillaume Rondelet. Publicado por primera vez en: Libri de Piscibus Marinis. Publicación actual: Matters of Exchange, de Howard J. Cook.
Guillaume Rondelet fue uno de los naturalistas más respetados de su época y su libro sobre peces marinos era muy conocido. Esta raya, aunque vistosa, no parecía poseer los mismos refinamientos culturales que la descrita por Aldrovandi. Rondelet trabajó de cerca con los pescadores locales, quienes le traían especímenes y él, incluso, construyó tanques en los cuales bombeaba agua para poder observar mejor a dichos ejemplares.
La polvorienta nebulosa de emisión IC 410 se encuentra a 12 mil años-luz de distancia, en la constelación septentrional del Cochero o Auriga:
(clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). La nube de gas resplandeciente mide más de 100 años-luz de ancho y está modelada por el viento estelar y la radiación emitida por el cúmulo estelar abierto NGC 1893, inmersa en ella. Las estrellas brillantes de dicho cúmulo, formadas en la nube interestelar hace no más de 4 millones de años, se ven justo por debajo de la prominente nube de polvo oscuro próxima al centro de la imagen de hoy. Cerca de las 7 horas de esta detallada imagen de gran campo se destacan dos corrientes de materia relativamente densas cuyas partes más angostas se alejan de las regiones centrales de la nebulosa. Posibles zonas de formación estelar, estas formas parecidas a renacuajos cósmicos miden aproximadamente unos 10 años-luz de longitud. La imagen compuesta de hoy, en falso color y banda estrecha, presenta la emisión de los átomos de azufre, hidrógeno y oxígeno en rojo, verde y azul, respectivamente.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 17 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Jacob Bassøe (en inglés).
Primer plano de los renacuajos cósmicos de IC 410:
(clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). La asignación de colores sigue el mismo patrón que en la primer imagen de la entrada, aunque la orientación sea otra. Como ya se dijo, los tadpoles se componen de gas y polvo más frío y denso que el de la nebulosa. Más información (en inglés).
Otra imagen de la misma nebulosa de emisión, en la que se destaca la emisión de los átomos de hidrógeno:
Type as Image es una colección de experimentos tipográficos donde las palabras componen imágenes que expresan su propio significado.
(clic en la imagen para ampliarla). Los que no sepan inglés pueden tratar de establecer el significado de la palabra a partir de la imagen y luego comparar con un diccionario, así también ponen a prueba la destreza del realizador del experimento.
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1638. Científico / Artista: Ulisse Aldrovandi. Publicado por primera vez en: De Animalibus Insectis Libri Septem. Publicación actual: "Ancient Scientific Basis of the 'Great Serpent' from Historical Evidence" de Richard B. Stothers, en la edición de Junio 2004 de Isis.
Aldrovandi se basó en relatos muy antiguos para realizar el retrato de esta bestia. Un historiador natural del siglo III, Claudio Eliano, retransmitió la historia de la escolopendra cetacea, una criatura tan temible que "si se mostrase en la orilla nadie tendría el valor de mirarla". Estos monstruos marinos, afirmó, tenían "numerosas patas alineadas en ambos lados, como si remara con ellos". El nombre de este animal proviene de la escolopendra común de mar, un tipo de ciempiés, pero la criatura descrita por Eliano era mucho más grande. Puede ser que está basada en observaciones de un animal real, tal como una ballena o un calamar gigante. Sin embargo, no es fácil explicar la presencia de las patas, pero pudo haberse supuesto que un animal que causaba ondulaciones en la superficie del agua debía tener patas.
Reflejos de la Tierra en la Estación Espacial Internacional
Una fotografía que muestra con gran detalle la Estación Espacial Internacional, actualmente en órbita alrededor de la Tierra:
(clic en la imagen para ampliarla). La imagen fue tomada con un pequeño telescopio desde la superficie de nuestro planeta bajo un límpido cielo crepuscular. Aunque la estación cruzaba el cielo el 27 de diciembre de 2008 a unos 75 grados de elevación y a aproximadamente 350 km sobre la superficie del planeta, aún así partes de la nave, como los modulos científicos Kibo y Columbus, parecen reflejar los enternecedores colores azulados de la Tierra. La imagen también destaca los grandes paneles solares que generan la energía utilizada en la nave, firmemente integrados a la estructura del armazón de 90 m de largo de la estación.
La misma vista de la Estación Espacial Internacional en la que algunas de sus partes más importantes están identificadas (clic en la imagen para ampliarla).
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 16 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Ralf Vandebergh.
Una herramienta útil para averiguar sobre qué parte de la Tierra se encuentra la Estación Espacial Internacional es este rastreador o tracker ofrecido por la NASA:
(clic en la imagen para ampliarla). En cambio, para predicciones sobre futuros pasajes de la estación por la localidad en que se encuentren pueden usar esta otra página, también de la NASA: primero se selecciona el país, luego la ciudad más cercana a la localidad de la observación —también hay una aplicación disponible para las ciudades no incluídas en el listado propuesto—: en la página resultante aparece un pronóstico con los datos pertinentes para los próximos 12 días en los cuales la estación cruzará el cielo de la localidad escogida.
Otro servicio que pueden consultar es Heavens-Above (en inglés), la página que yo utilizo todas las noches para seguir todos los satélites —y no sólo la Estación Espacial Internacional— y que recomiendo ampliamente. Como introducción básica a esta práctica, pueden leer Cómo observar satélites artificiales.
Atención: Esta entrada contiene información crucial sobre la Saga de la Fundación, de Isaac Asimov. Si no la has leído, te sugiero que tampoco leas esta entrada.
Un mapa de la galaxia de fantasía que alberga la famosa saga La Guerra de las Galaxias o Star Wars. Los 50 mil parsecs del panorama son más que suficientes para que cualquier lector pueda captar a grandes rasgos el vecindario en el que se desarrolla la trama de la serie.
(clic en la imagen para ampliarla a 1920 x 1440 píxeles). Así, al seguir la línea en color amarillo hacia el borde de la galaxia se encuentra el conocido planeta Tatooine —convertido en un desierto por sus dos soles, Tatoo I y Tatoo II—, hogar de dos de los personajes principales de la serie: Anakin Skywalker y Luke Skywalker. En el otro extremo de la línea se halla Coruscant, uno de los planetas más poblados de la galaxia y sede del gobierno galáctico. Tan poblado está el planeta que la ciudad lo cubre por entero, lo que la convierte en una ecumenópolis.
Y esto me recuerda a otra saga muy conocida, la trilogía Fundación de Isaac Asimov. En esta trilogía —luego expandida con secuelas y precuelas—, dos planetas ubicados en los extremos opuestos de la galaxia son sede de dos fundaciones: la primera fundación, conocida por todos, tiene su sede en uno de los brazos exteriores de la galaxia, en el planeta Términus; la segunda fundación, cuya existencia sólo se sospecha, se halla en el centro de la galaxia, en el planeta Trántor, una ecumenópolis desde donde se gobierna el imperio (párrafo corregido).
Es notable que en ambas sagas el centro colapse ante el empuje procedente desde uno de sus más remotos confines. A fin de cuentas, Roma cayó ante el embate de los bárbaros que habitaban más allá de sus fronteras.
¿Es una cuestión política, un hecho físico o una lección de la historia? Todavía no se sabe, pero quizá lo podramos averiguar en un episodio futuro.
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1613. Científico / Artista: Ulisse Aldrovandi. Publicado por primera vez en: De Piscibus. Publicación actual: The Great Naturalists, de Robert Huxley (ed.).
A veces Aldrovandi combinó un realismo impresionante —un tiburón reconocible— con una quimera enigmática. El pez de la parte inferior de la imagen tiene la cara propia de un mamífero con un cuerno serrado sobresaliéndole de la cabeza, el cuerpo escamado como el de un dragón y varias aletas de pez.
Si toda imagen cuenta una historia, con esta podría escribirse una novela:
(clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). El obturador de la cámara fotográfica que tomó esta imagen estuvo abierto durante 6 meses seguidos. Por lo tanto, en la fotografía quedó registrado el rastro de todo aquello que pasó por ese lugar entre el 17 de diciembre de 2007 y el 21 de junio de 2008. Esta notable imagen, llamada solarígrafo, se tomó con una cámara estenopeica, una cámara fotográfica rudimentaria construida con una lata de bebida y, dentro suyo, un trozo de papel fotográfico. En primer plano se observa el puente colgante Clifton, suspendido sobre la garganta del Río Avon, en el condado ingés de Bristol. Sobre el puente aparecen los arcos luminosos que el Sol trazó en su curso diario por el cielo. Las brechas oscuras que interrumpen cada tanto la estela del Sol son el efecto de nubes ocasionales. En diciembre, los arcos trazados por el Sol comienzan más abajo y son cortos, por cuanto corresponden al período próximo al solsticio de invierno en el hemisferio norte. Poco a poco se hacen más largas y ganan altura en el cielo para culminar el 21 de junio, en el solsticio de verano.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 15 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Justin Quinnell (en inglés).
Una galería (en formato .PDF) de solarígrafos de Justin Quinnell. Otros solarígrafos (tomados de Solargraphy):
(clic en la imagen para ampliarla). De Tom Miller, Mississippi, EE.UU., una exposición de dos meses, desde el 21 de abril al 21 de junio de 2008. Este solarígrafo debe ser el más bonito de los que vi. La gente de Solargraphy no se explica el color amarillo en las trayectorias del Sol fotografiadas. Más información.
En el recuadro se observa el lugar en el que Diego López Calvin fijó su cámara estenopeica —que puede ser algo tan sencillo como una lata de cerveza—, la imagen superior muestra el paisaje visto desde la cámara —Valonsadero, en Soria, España— y, en la imagen inferior, el solarígrafo resultante. La exposición corresponde al período entre el 17 de febrero de 2008 al 3 de julio del mismo año. Más información.
Es común atribuir a Galileo Galilei la invención del telescopio, aunque no sea cierto. También se le adjudica el haber sido el primero en observar el cielo nocturno con un telescopio. Tampoco es cierto, pero sí fue el primero en publicar el resultado de sus observaciones.
¿Pero, entonces, quién fue el primer astrónomo en apuntar el telescopio hacia arriba, para ver la Luna y las estrellas?
Fue un inglés llamado Thomas Harriot, que vivió entre 1560 y 1621. Estudió en St. Mary’s Hall (que actualmente forma parte del Oriel College), en Oxford, de donde se graduó en 1580. Luego hizo de profesor de matemáticas y compañero del explorador Sir Walter Raleigh. A principios de 1590 Raleigh perdió el favor real y fue encarcelado en la Torre de Londres.
A partir de allí Harriot pasó a servir a Henry Percy, el noveno Conde de Northumberland, quien a su vez fue encarcelado en 1605. Sin embargo permitió que Harriot continuara viviendo en su residencia de la actual Syon Park, en el oeste de Londres. Harriot llegó a ser un matemático distinguido, trabajó en teoría algebraica y mantuvo correspondencia con científicos del Reino Unido y de otras naciones europeas.
Para 1609 Harriot había adquirido su primer "tubo holandés" (telescopio). Lo apuntó hacia la Luna el 26 de julio de ese año y se convirtió en el primer astrónomo en dibujar un objeto astronómico visto por medio de un telescopio. El croquis lunar resultante, bastante tosco, muestra el trazado desigual del terminador lunar —la línea que marca la división entre el día y la noche en la Luna, vista desde la Tierra— y algunos accidentes de la superficie lunar como las regiones oscuras del Mare Crisium, del Mare Tranquilitatis y del Mare Fecunditatis (pueden ubicar los maria en la fotografía de la Luna con etiquetas).
Harriot realizó otros mapas entre 1610 y 1613. No todos están fechados, pero eran cada vez más detallados. Para 1613 había confeccionado dos mapas de toda la cara lunar, en los que incluían accidentes identificables como cráteres lunares que de forma crucial se representan en sus posiciones relativas correctas. Los primeros telescopios, del tipo de los usados por Harriot y Galileo, tenían un campo de visión estrecho y, en consecuencia, sólo un pequeño sector de la superficie de la Luna podía verse a la vez. Esta limitación hace más meritorio el trabajo de Harriot. No habrían de publicarse mapas mejores —por Hevelius y Chérubin d'Orleans, por ejemplo— hasta varias décadas después.
Compárese el dibujo de Thomas Harriot con esta fotografía reciente de la Luna, sobre la que se han impreso los nombres de algunos accidentes de la superficie lunar (clic en la imgen para ampliarla). Crédito: Enrique Luque Cervigón / LPOD.
Sin embargo, pese a su trabajo innovador, Harriot sigue siendo un desconocido para el gran público. A diferencia de Galileo, Harriot no publicó sus dibujos. Se explica este hecho porque Harriot gozaba de una buena posición económica al estar al servicio de un noble adinerado. Vivía cómodamente y tenía a su disposición una habitación en la azotea de Syon House para realizar sus observaciones, en agudo contraste con las presiones financieras de Galileo.
En otras observaciones, Harriot descubrió independientemente las manchas solares y observó las lunas de Júpiter, aunque después de que Galileo las descubriera y anunciara. Aún así fue una tarea meritoria, puesto que Harriot midió cuidadosamente el movimiento de las lunas, observaciones que fueron confirmadas posteriormente.
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1642. Científico / Artista: Ulisse Aldrovandi. Publicado por primera vez en: Monstrorum Historia. Publicación actual: Cabinets of Curiosities, de Patrick Mauriès.
Aldrovandi, un hombre del Renacimiento extremadamente prolífico, a veces exhibía lo que luego el naturalista del siglo XVIII Buffon describió como "una tendencia hacia la credulidad". Aldrovandi observó acerca de la raya látigo (dasyatidae): "Aman la música, la danza y las observaciones ingeniosas". Se desconoce exactamente la forma en que estas criaturas manifestaban su afición por estas artes tan sutiles.
¿Es esto una pintura o una fotografía? En esta bonita naturaleza muerta celeste realizada con ayuda de un pincel cósmico, la polvorienta nebulosa NGC 2170 brilla cerca del centro de la imagen:
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 14 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Thomas V. Davis (tvdavisastropix.com) (en inglés).
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1854. Científico: Japetus Steenstrup. Publicación actual: The Search for the Giant Squid, de Richard Ellis.
En el siglo XVI los naturalistas Guillaume Rondelet y Pierre Belon describieron unas criaturas a las que denominaron Monje Marino o pez-monje. Varios siglos más tarde, un muy talentoso naturalista llamado Japetus Steenstrup comparó durante una presentación las semejanzas de las ilustraciones de Rondelet (a la izquierda de la imagen) y de Belon (a la derecha) con un calamar capturado en 1853 (ver una ampliación de la imagen). También tomó en consideración una descripción del Monje Marino de Conrad Gesner, también del siglo XVI. Steenstrup realizó una deducción sorprendente: "Dada la información en nuestro poder sobre la forma en que se concebía al Monje en aquella época, ¿podríamos establecer con la mayor probabilidad posible de qué criaturas de la naturaleza están más cerca? El Monje Marino es, en primer lugar, un cefalópodo."
(clic en la imagen para ampliarla, o verla más grande). El fin de semana pasado pudo contemplarse durante la noche la Luna más grande de 2009 desde casi todos los puntos de la Tierra que contaron con un cielo despejado (ver fotografías al pie de la entrada). El gran tamaño aparente de la Luna se debió al hecho de que la Luna se encontraba más cerca de la Tierra de lo que generalmente lo está durante el plenilunio (unos 50 mil kilómetros):
Como la Luna gira alrededor de la Tierra en una órbita elíptica, su tamaño angular varía según se encuentre en el punto de su órbita más próximo a la Tierra (perigeo) o, por el contrario, en el punto más alejado posible (apogeo). Pero aún así, en el fin de semana la Luna fue sólo un 30 por ciento más grande y brillante que una Luna Llena típica. En la conmovedora fotografía mostrada arriba la Luna se eleva sobre los Alpes, vista desde el pueblo de Breil-sur-Roya, en el sudeste francés. La fotografía, tomada con una cámara digital común y corriente pero con un gran sentido de la oportunidad, también captó la estela dejada por un avión. La última Luna Llena, de diciembre de 2008, fue la Luna Llena más grande y hermosa del año pasado.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 13 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Vincent Jacques, Sky Shows (en inglés).
Otras fotografías de la Luna Llena —copiadas de Space Weather—, desde los dos hemisferios de la Tierra:
(clic en la imagen para ampliarla). De Marek Nikodem, desde Szubin, Polonia.
(clic en la imagen para ampliarla). De Rob Ratkowski, desde Kalahaku Overlook, Haleakala National Park, Maui (Hawai), en una doble exposición.
(clic en la imagen para ampliarla). De Mike Salway, desde Brisbane, Australia. Como llovió durante la noche, recien pudo fotografiar la Luna cerca de la puesta.
(clic en la imagen para ampliarla). De Mariano Ribas, desde Buenos Aires, Argentina. Cuenta Mariano que la Luna Llena era tan brillante que no parecía que fuese de noche —doy fe, fue una noche atípica, poco oscura—. Así le resultó muy fácil proyectar la imagen de la Luna Llena sobre un papel colocado justo enfrente del ocular de su telescopio.
Para agendar: La Luna Llena más grande del próximo año será el 30 de enero de 2010, la que además será el segundo plenilunio del mismo mes calendario —un fenómeno que en el mundo de habla inglesa se denomina Blue Moon—.
HAL y sus camaradas: Los peores 10 súpercomputadores del cine
En la película de Stanley Kubrick 2001: Una odisea espacial, cuando el futuro hijo de las estrellas Dave Bowman desconecta los últimos bits del enorme cerebro cibernético de HAL 9000, el enloquecido computador cuenta al ir perdiendo paulatinamente la consciencia: "Comencé a operar en la planta de H-A-L en Urbana, Illinois, el 12 de enero de 1992. Mi primer instructor fue el Dr. Langley. El me enseñó a cantar una canción... 'Daisy, Daisy, dame una respuesta, dímela. Estoy medio loco de amor por ti'." (*)
Esto significa que hoy HAL cumpliría 17 años. Aunque el súpercomputador se reformó y salvó las vidas del Dr. Haywood Floyd y su tripulación en 2010 en un acto heroico de auto-sacrificio, aún así HAL sigue siendo uno de los villanos más espeluznantes y efectivos de las películas al haberse rehusado a abrir las puertas de la bahía de las cápsulas espaciales.
Pero HAL no fue la primera —ni tampoco será la última— de las pilas de microchips en torcerse para el lado del delito. John Scott Lewinski, de Wired, aprovecha el cumpleaños del muchacho para presentar una lista de los peores 10 súpercomputadores del cine:
10) The Ultimate Computer (Superman III): En una trama un poco simplista, este súpercomputador resulta entretenido y convincente.
9) The B.O.S.S. (Doctor Who): En "The Green Death", dicho súpercomputador controla desde las sombras a Global Chemicals, una corporación contaminante con la idea fija de asumir el control de todo el mundo (¡por supuesto, qué otra cosa podría hacer!).
8) WOPR / Joshua (War Games / Juegos de Guerra): En este clásico de los '80, los Estados Unidos entregan el control de su arsenal nuclear a un súpercomputador inestable: WOPR, apodado "Joshua" por su taciturno creador. Un joven Matthew Broderich arriesga el mundo en un juego de Guerra Termonuclear Global contra una máquina que aprende la verdad justo a tiempo: "La única jugada ganadora es no jugar".
7) ARIA (Eagle Eye): Este súpercomputador está a cargo de controlar toda la tecnología de vigilancia y acomete la tarea de un modo muy particular.
6) M5 (de la "Serie Original" de Viaje a las Estrellas): El Dr. Richard Daystrom inventó al M5 para reemplazar a la tripulación de la nave espacial. Pero algo funcionó mal y el súpercomputador se volvió contra los dirigentes de la Federación antes de que el Capitán Kirk y sus camaradas pudieran desconectarlo.
5) Proteus IV (Demon Seed): Un súpercomputador sensible pretende trabar relaciones muy serias con Julie Christie y convertirse en un ser humano:
4) Zoanon (Doctor Who): En "Face of Evil", el heroico viajero del tiempo intenta reparar el súpercomputador averiado de una nave espacial accidentada, pero tragicómicamente crea un equipo con una personalidad dividida, obsesionada con la eugenesia.
3) Colossus (The Forbin Project): Otro súpercomputador que decide asumir el control de la civilización humana "por su propio bien". La película se ha convertido en una alegoría de la búsqueda de la libertad en la era de la tecnología, inimitablemente ejemplificada en las palabras finales de Colossus: "Con el tiempo no sólo usted me tratará con respeto y temor, sino también con amor" y la respuesta de su creador humano: "Nunca".
2) Master Control Program (Tron): Parecido a una de las estatuas de la Isla de Pascua y manipulando a David Warner, este súpercomputador quiere gobernar al mundo mediante videojuegos. Según Sony y Microsoft, ésta no parece ser una mala idea.
1) Skynet (The Terminator): Es evidente que ningún jefe militar o científico vio alguna vez una película de ciencia ficción, porque insisten en entregar el control de las armas nucleares a súpercomputadores maníacamente genocidas y paranoicos, como Skynet, el jefe de los Terminators. Una vez encendida, Skynet alcanza la auto-consciencia a las 2:14 a.m. (hora del este de los EE.UU.) del 29 de agosto de 1997 y comienza a enviar a los gobernadores de Califonia a través del tiempo para asesinar a las ex-esposas de James Cameron:
Skynet es mi villano preferido. Como toda lista, ésta es discutible y fatalmente incompleta: para mi gusto, faltan la Reina Borg de Viaje a las Estrellas: Primer Contacto (imprescindible) y VIKI de Yo, Robot (no tanto).
Para ustedes, ¿qué villanos faltarían?
(*) La película presenta una versión ligeramente diferente a la del libro, escrito por Arthur C. Clarke (descargar): por ejempo, HAL comenzó a operar cinco años más tarde y quien le enseñó la canción fue el Dr. Chandra, uno de los personajes de la segunda novela de la serie. Clarke cuenta los pormenores de su relación con Kubrick y la filmación de 2001 en The Lost Worlds of 2001 (descargar).
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1573-1585. Científico: Ambroise Paré. Publicado por primera vez en: Des Monstres. Publicación actual: Ilustraciones parecidas se publicaron en Monsters of the Sea, de Richard Ellis y en On Monsters and Marvels, de Ambroise Paré, traducido por Janis Pallister
Aunque a esta criatura la llamaban águila de mar o pez volador, era probablemente un "Jenny Haniver", una falsificación fraguada a partir de la mutilación de una raya con el objetivo de hacerla pasar por un monstruo de mar con alas y cabeza humana. El engaño funcionó y Ambroise Paré contó una historia que le había llegado sobre cómo un especimen viviente fue presentado a las autoridades señoriales de la ciudad de Quioze. Se desconoce el origen exacto del término "Jenny Haniver", pero su uso se remonta al siglo XVI.
Para hacer un "Jenny Haniver" es común comenzar con una raya, puesto que en este pez algunos de sus rasgos pueden llegar a tener un cierto parecido con el rostro humano:
(clic en la imagen para ampliarla, o ver la imagen original). Luego se corta el pez buscando formar brazos y piernas. Finalmente, se lo preserva con químicos:
(clic en la imagen para ampliarla, o ver las imágenes originales). Los "Jenny Haniver" más comunes se asemejan a demonios, ángeles o dragones.
Otra etimología propuesta para "Jenny Hanvers" es que proviene de "jeune d'Anvers" (la ciudad belga de Amberes, en francés), o sea, "jovencita de Amberes", donde los producían para vendérselos a los marineros o turistas. Los marineros ingleses transformaron esta descripción en un nombre personal: "Jenny Hanvers". También podría ser el origen de la leyenda de las sirenas.
(clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). Un examen de estas extrañas columnas de luz pone de manifiesto que se forman sobre intensas fuentes de luz, lo que sugiere que probablemente están vinculadas a la caída de cristales de hielo que reflejan estas luces. Aún se desconoce por qué dichas columnas se abren en abanico en su parte superior: los lectores de la Foto Astronómica del Día quizá puedan ayudar a encontrar una explicación participando en este foro. La imagen mostrada arriba y otras similares se tomaron con una cámara digital estándar el mes pasado en Sigulda, Letonia:
(clic en la imagen para ampliarla). El invierno de este año, especialmente frío y con abundantes nevadas en distintas regiones del hemisferio septentrional, brinda a los aficionados de los fenómenos celestes nuevas e inesperadas oportunidades para ver por sí mismos varios de estos extraños fenómenos ópticos en la atmósfera del planeta Tierra.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 12 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Aigar Truhin.
Astrónomos amateurs y aficionados a los fenómenos celestes que salieron en busca de varios fenómenos para observar:
Mariano Ribas (*) en un artículo publicado ayer en "Página 12" titulado Cuando Galileo casi descubrió a Neptuno cuenta la relativamente poco conocida historia del avistamiento —pero no descubrimiento— de dicho planeta por parte del científico italiano. Al final del artículo, Ribas observa que en la actualidad estamos en condiciones de recrear lo que vio Galileo con alguno de los programas de simulación astronómica disponibles. Sin embargo, no adjunta imágenes para ilustrar la nota.
Esta entrada busca remediar esa limitación. A continuación copio los párrafos relevantes del artículo de M. Ribas e intercalo dos gráficos que pretenden recrear lo visto por Galileo hace casi cuatrocientos años, más algunas aclaraciones.
A decir verdad, todo comenzó con Júpiter. En la madrugada del 28 de diciembre de 1612, Galileo estaba observando al planeta, y muy especialmente, los movimientos de su cuarteto de inquietas lunas, que él mismo había descubierto en 1610: Io, Europa, Ganímedes y Calisto. Hacía tres años que les seguía el rastro pacientemente, siempre dejando registro de sus cambiantes posiciones en sus diarios de notas (que actualmente se conservan en la Librería Nacional Central, en Florencia). Pero además del cuarteto de lunas galileanas –tal como se las conoce– su todavía rudimentario telescopio (que era una versión muy mejorada de modelos anteriores), le reveló otros débiles puntitos de luz en los alrededores de Júpiter. Casi todos eran simples estrellas de fondo. O “estrellas fijas”, como se las llamaba. Pero en el mismo campo visual del ocular había otra cosa. Era un insignificante punto azulado, y estaba por debajo y a la izquierda de Júpiter. Muy cerca, a apenas 1/5 de grado del planeta. Galileo pensó que era una estrella más. Era lo que parecía. Y así lo anotó en un dibujo: “stella fixa”. Pero era Neptuno.
La imagen (clic para ampliarla), centrada en Júpiter, muestra alineados y de izquierda a derecha al planeta Neptuno (en celeste), la luna Ganímedes, el planeta Júpiter y las lunas Io (en rosa), Europa y Calisto (estas dos últimas lunas superpuestas) a las 03:45 h del 28 de diciembre de 1612 desde Florencia, Italia, con coordenadas 43°46'N y 11°15'E. Todos los otros puntos son estrellas. La imagen está muy ampliada y los puntos de luz no conservan los tamaños relativos ni las proporciones de luminosidad (¿una falla del programa?).
Luego de algunas semanas de mal tiempo, Galileo retomó sus observaciones de Júpiter y sus satélites. Y en la noche del 28 de enero de 1613 pasó algo aún más curioso. Algo que, casi, casi, llevó al descubrimiento formal de un nuevo planeta. Esta vez, Galileo dio cuenta de dos “estrellas fijas” muy próximas a Júpiter y sus lunas. Una era efectivamente real. Y hoy está identificada como SAO 119234, en plena constelación de Virgo. Sí, porque toda esta historia tuvo como telón de fondo a esa constelación zodiacal. Y bien, la otra era, efectivamente, y nuevamente, Neptuno. Pero esta vez Galileo no lo pasó por alto tan a la ligera como había ocurrido el mes anterior: "más allá de la estrella fija a, le sigue otra en la misma línea, que también fue observada la noche anterior, aunque entonces parecían estar más juntas". Y así era: la otra "estrella fija" (la "b"), Neptuno, se había movido de una noche a la otra. Y eso es justamente lo que hacen los planetas: se mueven respecto de las estrellas de fondo. Galileo lo había notado, pero por alguna razón, lo dejó pasar. Esa noche, la del 28 de enero de 1613, fue la última en la que Júpiter, Neptuno y SAO 119234 encajaron en el muy estrecho campo visual del telescopio de Galileo. Y quizá por eso, el astrónomo italiano abandonó a Neptuno.
La imagen (clic para ampliarla), también centrada en Júpiter, muestra en una línea levemente arqueada hacia la derecha y de abajo hacia arriba al planeta Neptuno (en celeste), las estrellas HP 59164 y HP 59142, el planeta Júpiter y sus lunas Io (en rosa), Ganímedes, Europa y Calisto, a las 22:00 h del 28 de enero de 1613, desde Florencia. En el programa que uso no tengo cargado el catálogo de estrellas SAO —o Smithsonian Astrophysical Observatory Star Catalogue— sino uno más moderno, el Catálogo Hipparcos. De todos modos la identificación de la estrella SAO 119234 es casi inmediata, dada la proximidad de la estrella identificada como HP 5914 a Neptuno y tomando en cuenta que la otra estrella de la imagen, HP 59142, está más alejada de este planeta y, por su magnitud (9.20), es muy probable que Galileo no la haya podido ver.
Programa utilizado para las simulaciones: Stellarium.
(*) Coordinador del Area de Astronomía del Planetario de la Ciudad de Buenos Aires "Galileo Galilei". Pueden ver una imagen de las observaciones de Galileo en este otro artículo del mismo autor.
Maravillas inesperadas aparecen en la sombra de Saturno. La nave robótica Cassini, actualmente en órbita alrededor de Saturno, se encontró hace poco en la sombra del planeta gigante durante alrededor de 12 horas y aprovechó para observar en dirección al Sol eclipsado. Así, al mirar atrás la Cassini vio algo que nadie nunca había visto:
(clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). En primer lugar, el lado de Saturno sumergido en la noche brilla débilmente a causa de la luz reflejada por el majestuoso sistema de anillos del planeta. A continuación, se observa en los colores exagerados de la imagen de hoy que los propios anillos se oscurecen cuando su silueta se recorta contra Saturno, pero son más bien brillantes cuando se alejan del planeta y se los ve bajo la luz solar apenas dispersa. Tanto se iluminaron los anillos de Saturno que incluso se descubrieron nuevos anillos, si bien es difícil detectarlos en la imagen mostrada arriba. Sin embargo, se observa con un lujo increíble de detalles el anillo más externo, conocido como el anillo E, creado por las recientemente descubiertas géiseres de hielo de la luna Encélado. Muy lejos de allí, visible a la izquierda de la imagen y exactamente por encima de los brillantes anillos principales de Saturno se apenas un pálido punto azul: la Tierra.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 11 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito: Cassini Imaging Team, SSI, JPL, ESA, NASA (en inglés).
En esta ampliación de una de las fotografías tomadas por la Cassini en aquel memorable y provocado eclipse de Sol del 15 de septiembre de 2006
(clic en la imagen para ampliarla) la Cassini se encontraba a 2,1 millones de kilómetros de Saturno y el ángulo formado por el Sol, Saturno y la nave era de casi 179 grados: una alineación casi perfecta. La Tierra, visible arriba y a la derecha de la imagen, se encontraba a 1500 millones de kilómetros de distancia. El recuadro de la izquierda presenta una ampliación aún mayor de la Tierra y de la Luna, visible ésta como una tenue saliente hacia las 10 horas. Más información (en inglés).
Debajo del recuadro y en el medio del anillo E, al que crea con sus géiseres de hielo, se observa a Encélado, la luna de Saturno que podría arrebartarle a la Tierra la distinción de ser el único mundo marino conocido:
Un impactante mosaico de las setenta estatuas de la fachada exterior del Museo del Louvre, en París, Francia. A la derecha se observa un detalle del Ala Richelieu (clic en la imagen para ampliarla), con algunas de las estatuas ubicadas entre las ventanas del primer piso.
Cuenta Istvan, el esforzado fotógrafo, que al principio había pensado en nivelar la luz y el color de todas las imágenes, pero luego cambió de opinión y se limitó a recortar y reajustar el tamaño de las estatuas. Pues se dio cuenta que el cambio de color y de tono reflejaba adecuadamente el lapso de tiempo que le había llevado tomar las fotografías —unos quince minutos, aunque la tarea de editar, identificar y etiquetar las imágenes le llevó varias semanas— y porque, además, la dirección de la luz del atardecer guardaba la simetría con la forma en U de las tres alas en las que se divide el museo:
(clic en la imagen para ampliarla). Los personajes históricos representados en las estatuas son en su mayor parte poetas, escritores, filósofos, artistas, escultores, pintores y arquitectos que vivieron principalmente en el siglo XVII —conservo la versión francesa de los nombres y, para mayor claridad, separo las siete filas del mosaico con un espacio en blanco—:
1. Gregoire de Tours, 2. François Rabelais, 3. François de Malherbe, 4. Abailard (esta vez sin su amada Eloísa, puesto que no hay mujeres en las esculturas), 5. Jean-Baptiste Colbert, 6. Jules Mazarin, 7. Buffon, 8. Jean Froissart, 9. Jean-Jacques Rousseau, 10. Montesquieu.
11. Mathieu Mole, 12. Anne Robert Jacques Turgot, 13. Samuel Bernard, 14. Jean de La Bruyère, 15. Suger (Suger de Saint-Denis), 16. Jacques-Auguste de Thou, 17. Louis Bourdaloue, 18. Jean Racine, 19. [Voltaire, cubierto e imposible de identificar (*)], 20. Jacques-Bénigne Bossuet.
21. Nicolas de Condorcet, 22. Denis Papin, 23. Sully, 24. Sébastien Le Prestre de Vauban, 25. Antoine Lavoisier, 26. Michel-Richard de Lalande, 27. François Michel Le Tellier de Louvois, 28. Saint Simon, 29. Jean de Joinville, 30. Esprit Fléchier.
31. Philippe de Commynes, 32. Jacques Amyot, 33. Pierre Mignard, 34. Jean Baptiste Massillon, 35. Du Cerceau, 36. Jean Goujon, 37. Claude Lorrain, 38. Gretry, 39. Jean-François Regnard, 40. Jacques Coeur.
41. Marigny, 42. André Chénier, 43. Keller, 44. Antoine Coysevox, 45. Jean Cousin, 46. André Le Nôtre, 47. Clodion, 48. Germain Pilon, 49. Ange-Jacques Gabriel, 50. Antoine Lepautre.
51. L'Hôpital, 52. Jacques Lemercier, 53. René Descartes, 54. Ambroise Paré, 55. Richelieu, 56. Michel de Montaigne, 57. Jean Antoine Houdon, 58. Étienne Dupérac, 59. Jean de Brosse, 60. Jean-Dominique Cassini.
61. Henri François D'Aguesseau, 62. Jules Hardouin Mansart, 63. Nicolas Poussin, 64. Gérard Audran, 65. Jacques Sarazin, 66. Nicolas Coustou, 67. Eustache Lesueur, 68. Claude Perrault, 69. Thibault de Champagne, 70. Pierre Puget.
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1802. Científico / Artista: Pierre Denys de Montfort. Publicado por primera vez en: Historie Naturalle Générale et Particulière des Mollusques. Publicación actual: Sketches of Creation, de Alexander Winchell y Monsters of the Sea, de Richard Ellis.
Denys de Montfort se jactó que si los lectores se tragaban esta representación, la próxima vez representaría a un cefalópodo aferrando el Estrecho de Gibraltar con sus tentáculos. Setenta años después Alexander Winchell hizo dos cosas admirables: dijo que el dibujo de Denys de Montfort era un cuento de marineros, pero también señaló que "las profundidades inexploradas del océano ocultan formas de octópodos que sobrepasan por varios órdenes de magnitud a las especies que la ciencia conoce". Winchell tenía razón en ambos casos.
En este mes los robots exploradores de Marte (rovers) celebran el 5to. aniversario de operaciones en la superfie del planeta rojo. Esta plácida puesta de Sol, que forma parte de su extenso legado de imágenes de la superficie marciana, fue tomada por el robot explorador Spirit el 19 de mayo de 2005:
(clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). Los colores de la imagen se han exagerado levemente pero es probable que un explorador humano los vería de esta manera. De hecho, las finas partículas de polvo marciano suspendidas en la ligera atmósfera dan un color rojizo al cielo, pero el polvo también dispersa la luz azul en la dirección de su propagación, con lo que el cielo adquiere un resplandor azulado cerca del Sol poniente. El Sol se pone por detrás de la pared del borde del cráter Gusev a unos 80 km de distancia:
Vista parcial de una panorámica de 360 grados tomada por el Spirit desde Home Plate, una pequeña meseta que forma parte del cráter Gusev, en la que se señalan varios puntos importantes de la misión (clic en la imagen para ampliarla, o ver la panorámica completa).
Debido al alejamiento de Marte, el Sol brilla menos y sólo tiene unos dos tercios del tamaño visto desde el planeta Tierra.
Un archivo del diseño de tapas de libros y de sus diseñadores. Es posible recorrer el archivo por diseñador, título, autor, director de arte, fotógrafo, ilustrador, género, fecha de publicación y editor:
El archivo está en sus comienzos, puesto que hasta ahora cuenta con poco más de 800 tapas.
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1868. Publicado por primera vez en: Harper's Weekly. Publicación actual: Monsters of the Sea, de Richard Ellis.
Este "pez maravilloso", descrito en el Semanario de Harper, fue identificado posteriormente como un tiburón peregrino. El dibujo es razonablemente preciso si se ignoran las patas. El tiburón se había descompuesto en parte para cuando se lo describió y esto pudo haber llevado a la suposición que era un monstruo marino con piernas. Pero no es errónea la talla colosal del ejemplar dibujado. El tiburón peregrino es uno de los peces actuales más grandes y puede medir poco más de 12 metros.
Tiburón peregrino (cetorhinus maximus). Aunque la enorme boca cavernosa de este tiburón puede sobrepasar el metro de diámetro no es particularmente peligrosa, ya que este tiburón se alimenta filtrando el agua. Crédito: Wikimedia Commons.
NGC 4945, una galaxia espiral grande y polvorienta, se muestra de canto cerca del centro de esta detallada imagen telescópica:
(clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). El campo estelar cubre cerca de 2 grados, lo que representa alrededor de 4 veces el disco de la Luna Llena, en la extensa constelación meridional del Centauro. A unos 13 millones de años-luz de nosotros, NGC 4945 tiene prácticamente el tamaño de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea. Sin embargo, algunas observaciones realizadas en rayos X y en el infrarrojo detectaron en el centro de NGC 4945 un incremento aún mayor en la emisión de energía y en la formación de estrellas. NGC 4976, ubicada a la izquierda del centro de la imagen, es la otra galaxia que se destaca por el tamaño. Es una galaxia elíptica mucho más alejada de la Vía Láctea, a una distancia de aproximadamente 35 millones de años-luz y no está conectada físicamente —esto es, no interactúa gravitacionalmente— con NGC 4945.
La misma imagen de arriba pero con etiquetas (clic en la imagen para ampliarla). Crédito: Astrometry.net.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 9 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Dietmar Hager, Thorsten Brandes (en inglés).
Un primer plano de la galaxia elíptica NGC 4976:
(clic en la imagen para ampliarla). También conocida como Bennett 58, esta galaxia elíptica se encuentra a poco más de 3 grados de NGC 4945. La estrella a su derecha es SAO 223931 y brilla con 7.8 de magnitud. El sur está arriba en este campo de 15 x 10 arcmin, o sea, invertido con respecto a las imágenes mostradas más arriba. Crédito: Astrosurf.
Cuando las galaxias espirales se nos muestran de cara podemos apreciar los amplios y hermosos brazos espirales trazados por el brillo de los cúmulos estelares y el resplandor de las regiones de formación estelar. En cambio, cuando las vemos de canto su apariencia es muy diferente pero no por eso menos llamativa, puesto que el bulbo de las regiones centrales y las oscuras bandas de polvo cósmico muestran su silueta recortada contra el fondo de luz estelar procedente del disco galáctico:
(clic en la imagen para ampliarla). En este mosaico de imágenes se muestran nueve galaxias importantes vistas de canto, a saber (de izquierda a derecha): en la fila de arriba se encuentran NGC 2683, NGC 4594 y NGC 4565; en el medio, NGC 891, NGC 4631 y NGC 3628; finalmente, en la última fila vemos a NGC 5746, NGC 5907 y NGC 4217. Sin duda alguna, la más conocida de las galaxias espirales vistas de canto es M104 (NGC 4594), popularmente conocida como Galaxia del Sombrero:
Es importante destacar que la vista de canto de estas galaxias permite a los astrónomos medir la velocidad de rotación galáctica usando el efecto Doppler. Al trazar en un gráfico la velocidad de rotación y la distancia al centro es posible determinar la masa gravitacional de una galaxia. Este procedimiento condujo históricamente a la primera prueba de la existencia de la misteriosa materia oscura. Más información (en inglés).
Una vez que hayan tomado el tour del Ferrocarril Translunar, no se olviden que pueden continuar su viaje empalmando con el Metro Galáctico:
(clic en la imagen para ampliarla). Como se observa en el mapa, el metro cuenta con una amplia red dividida por cuestiones administrativas en seis líneas, donde cada una de ellas corresponde a un brazo de la Vía Láctea y se identifica con un color propio. Las estaciones se encuentran situadas en objetos celestes existentes y (aproximadamente) en su ubicación galáctica real.
Además se han practicado conexiones radiales entre las distintas líneas con el objetivo de acortar distancias y agilizar el tránsito. Si algún pasajero necesita un transbordo a galaxias vecinas, pueden tomar, por ejemplo, la Línea Suburbana (en marrón) hacia la vecina Galaxia de Andrómeda o, en un recorrido bastante más extenso, la Línea Exterior (en bordó) hacia M31, el Cúmulo Globular de Hércules.
Según los rumores, cuando termine la crisis económica actual se comenzará la construcción de un pasaje directo entre la Estación Sol, situada en el Brazo Orión (en rojo), con la Estación Nebulosa del Cangrejo o Crab Nebula, que se encuentra en el brazo inmediatamente exterior (en amarillo).
Una sugerencia: No se pierdan el viaje hacia la Nebulosa de Orión, uno de los destinos más cercanos partiendo del Sol. Las vistas son espectaculares, tanto sea en rojo como en azul, y el viaje dura sólo 1500 años-luz. Apenas un suspiro cósmico.
Fuente: Samuel Arbesman (pueden descargar una copia del mapa en formato .PDF), vía MetaFilter (en inglés). Arbesman cuenta que la idea del mapa le fue sugerida por la lectura de Contacto, de Carl Sagan, en donde se alude a una especie de Gran Estación Central cósmica. De todas maneras, creo que es oportuno aclarar que los brazos de las galaxias son ilusorios (ver el punto 8 del enlace), con lo que el recorrido propuesto por Arbesman resulta ser muy poco práctico.
¿Se imaginan en órbita lunar y contemplando paisajes como el de la fotografía?
Hace unos días se publicaron nuevas imágenes del Kaguya HDTV, entre las cuales se encuentra esta notable vista hacia el norte de Hippalus Rilles. Campanus es el cráter con un surco en el piso (abajo a la derecha), mientras que Hippalus es el cráter grande cerca del centro al que le falta su lado izquierdo y que está cubierto por lava procedente del Mare Humorum:
(clic en la imagen para ampliarla). No se sabe exactamente la razón por la cual desaparecen las paredes de los cráteres que dan hacia los mares, pero esta imagen tangencial muestra que la pared desciende progresivamente desde el lado derecho del cráter hasta que desaparece. Esto podría significar que Hippalus se formó en un terreno inclinado o que se inclinó hacia adentro cuando el centro de la cuenca se hundió. Posteriormente fue cubierto por la lava.
La vista tangencial también sugiere que el piso de Campanus está en un nivel superior que la superficie del mar a su derecha. No hay certeza de esto último, pero si se confirmase indicaría que el mar y la lava del interior del cráter no proceden del mismo depósito.
Fuente: Chuck Wood para Foto lunar del día correspondiente al 30 de diciembre de 2008. Al igual que APOD respecto de la astronomía en general, esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía relacionada con la Luna, además de una breve explicación. Crédito: Kaguya Archives.
Actualización: Pueden continuar el viaje empalmando con el Metro Galáctico.
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1514. Científico / Artista: Alberto Durero (Albrecht Dürer). Publicado por primera vez en: Arion. Publicación actual: Monsters of the Sea, de Richard Ellis y Fossils: Evidence of Vanished Worlds, de Yvette Gayrard-Valy.
Según cuenta una leyenda de origen griego, Arión era dueño de una voz privilegiada que fue arrojado al mar por unos marineros que querían apoderarse de sus bienes. Sin embargo, para cuando fue tirado al agua había podido cautivar con su canto a un delfín que vino en su rescate:
(clic en la imagen para ampliarla). El delfín contaba con más protuberancias que las vistas en la naturaleza, pero para ser imparciales con Durero, conocido cultor del realismo, el hecho de que ilustraba una leyenda pudo haberlo persuadido de tomarse una licencia artística más amplia.
A 500 mil kilómetros por hora, la onda de choque de una supernova se abre paso por el medio interestelar (clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). En esta composición de colores hermosamente detallados, delgados filamentos entrelazados, que en realidad son extensas ondulaciones en una capa de gas resplandeciente vista casi de canto, se desplazan de derecha a izquierda. Designada en los catálogos como NGC 2736, su estrecho aspecto le valió el apodo popular de Nebulosa del Lápiz. Dicha nebulosa, de unos 5 años-luz de longitud y situada a no más de 800 años-luz de distancia, es sólo una pequeña parte del remanente de la Supernova de Vela. Este último mide aproximadamente 100 años-luz de diámetro y es una nube de deshechos de una estrella podría haber sido vista explotar hace unos 11 mil años. Al principio la onda de choque se desplazaba a varios millones de kilómetros por hora pero se retrasó considerablemente al encontrarse con el gas circundante.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 8 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Ken Crawford (Rancho Del Sol Observatory) (en inglés).
Ubicación del remanente de la Supernova de Vela en un mapa de la Vía Láctea:
(clic en la imagen para ampliarla) que muestra constelaciones y estrellas muy conocidas y fáciles de ubicar. Crédito: The Hubble Heritage Project. Al pie de esta misma página se encuentra
un mapa ampliado (y girado unos 90° en sentido horario respecto del anterior) de la región de la Supernova de Vela —en H-alfa, una de las líneas de emisión del espectro del hidrógeno, visible en la parte roja del espectro electromagnético— donde también se puede ubicar a la Nebulosa del Lápiz en relación con el propio remanente de la explosión y el púlsar de Vela (pueden escuchar online el sonido de este púlsar o descargarlo).
Supernovas y remanentes de supernovas
Aproximadamente cada 50 años una estrella masiva de nuestra galaxia vuela en pedazos en una explosión de supernova (ver videos y animaciones). Las supernovas son uno de los acontecimientos más violentos del universo y la fuerza de la explosión genera un destello cegador de radiación y ondas expansivas similares a un estampido.
Inicialmente se había clasificado a las supernovas de acuerdo con sus propiedades ópticas. Las supernovas del Tipo II muestran pruebas evidentes de hidrógeno en los deshechos en expansión eyectados en la explosión mientras que no ocurre lo mismo con las supernovas del tipo Ia. Investigaciones recientes permitieron refinar dichos tipos y proponer una clasificación según los tipos de estrellas que dan lugar a las supernovas. Una explosión del Tipo II, así como las de Tipo Ib y Tipo Ic, se producen por el colapso catastrófico del núcleo de una estrella masiva. Una supernova del Tipo Ia ocurre por una súbita explosión termonuclear que desintegra una estrella enana blanca.
Las supernovas del Tipo II se producen en regiones con muchas estrellas jóvenes y brillantes, tales como los brazos espirales de las galaxias. Al parecer no ocurren en las galaxias elípticas, cuya población dominante está compuesta por estrellas antiguas de poca masa. Puesto que las estrellas jóvenes y brillantes son típicamente estrellas con una masa 10 veces más grande que la del Sol, esta prueba, además de otras, permite concluir que las estrellas masivas producen las supernovas del Tipo II.
Algunas supernovas del Tipo I tienen numerosas características en común con las supernovas del Tipo II. Tales supernovas, clasificadas como Tipo Ib y Tipo Ic, se diferencian al parecer de las del Tipo II porque han perdido su envoltura externa de hidrógeno antes de la explosión. La envoltura de hidrógeno pudo haberse perdido debido a una vigorosa emisión de materia anterior a la explosión o porque fue arrancada por una estrella acompañante. Más información (en inglés).
La gente de Los Angeles Pop Art creó un póster de Don Vito Corleone. Dada la popularidad del personaje, el hecho en sí no tiene nada de novedoso, excepto que el medio elegido para realizar el retrato es el propio guión de la película :
El texto del guión y el personaje principal de la película quedan, entonces, inextricablemente unidos: un padrino tipograficado. Al ver el póster, uno de los editores de Neatorama recordó un retrato de Einstein hecho con palabras —en realidad una única palabra repetida incansablemente—:
El nuevo retrato es obra de Jeff Clark, quien tomó como fuente un conocido retrato realizada por Philippe Halsman y para procesarlo utilizó herramientas de Processing.org.
Pero aquí no terminan las conexiones porque Clark reconoce haberse inspirado en un trabajo anterior de Gui Borchert, quien realizara una serie de retratos de Jimi Hendrix hechos con las palabras de sus canciones. Nuevamente, autor y obra están íntimamente entrelazados:
Pueden ver otros retratos hechos con palabras de Jimi Hendrix en la página del autor.
Este último retrato es para mi gusto el más logrado. En el primer retrato, el de Vito Corleone, los autores utilizan todo el texto del guión, el que, por esa misma razón, cumple una función análoga a un telón de fondo sobre el cual el artista dibuja. O, para mantener la metáfora cinematográfica, el guión es sólo la pantalla sobre la que se proyecta el retrato de Corleone. En el segundo retrato, el de Einstein, el hecho de que el autor haga uso de una única palabra, genio, limita excesivamente el aspecto conceptual del retrato. En consecuencia, todo el peso de la obra se apoya sobre la caracterización psicológica del personaje, un ámbito que remite al icono cultural pero que nos aleja de la actividad en la que sobresalió Einstein: la científica. Así, me habría gustado ver que el retrato hecho con palabras mencionara algunos de los conceptos desarrollados en la obra de Einstein, conceptos que el retrato deja en la penumbra. Como si en vez de ser un retrato hecho meramente con palabras hubiera sido un retrato hecho con conceptos.
Ahora bien, en los retratos de Hendrix se evitan las limitaciones señaladas, ya que, primero, no se utiliza todo el texto de la obra de Hendrix ni, segundo, se elige una única palabra, sino que se escogen varios términos —que cambian en los diferentes retratos— para emprender la confección del retrato. De esta manera el autor se reserva la posibilidad de establecer relaciones conceptuales entre personaje y obra, conexiones que supuestamente guiaron la nueva obra de arte. Con lo cual nosotros, en tanto espectadores, tenemos mucho más que contemplar y para pensar.
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1667. Científico / Artista: Nicolás Steno (Niels Stensen). Publicado por primera vez en: Canis Carchariae Dissectum Caput. Publicación actual: Monsters of the Sea, de Richard Ellis y Fossils: Evidence of Vanished Worlds, de Yvette Gayrard-Valy.
Aunque parezca muy extraño para los estándares actuales, este dibujo de la cabeza seccionada de un tiburón blanco gigante señaló, en realidad, un progreso importante en la biología marina. Por muchos años se creyó que los dientes fosilizados de tiburón eran lenguas de serpientes convertidas en piedra por San Pablo y, en consecuencia, se las denominaba glossopetrae o "lenguas de piedra". Nicolás Steno identificó correctamente a las lenguas de piedra como dientes de tiburón.
¿Qué ocurre en el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea? Para descubrirlo, los telescopios espaciales Hubble y Spitzer unieron esfuerzos con el fin de estudiar la región en luz infrarroja con un detalle sin precedentes. El infrarrojo es especialmente útil para indagar el centro galáctico ya que una gran parte de la luz visible es absorbida por el polvo:
(clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). La imagen de hoy reúne más de 2 mil imágenes obtenidas el año pasado por el instrumento NICMOS del Telescopio Espacial Hubble. Cubre un campo de 300 por 115 años-luz con una resolución tan grande que sólo es posible distinguir las estructuras 20 veces más grandes que el Sistema Solar. Son visibles nubes de gas luminiscente y polvo oscuro, así como tres grandes cúmulos estelares. Es posible que campos magnéticos canalicen plasma cerca del Cúmulo Arches (a lo largo de la parte superior de la imagen) y que potentes vientos estelares modelen pilares cerca del Cúmulo Quíntuple (abajo a la izquierda). El masivo Cúmulo Central de estrellas que rodea a Sagittarius A* se observa abajo a la derecha. O más claro aún en esta imagen anotada:
(clic en la imagen para ampliarla). Todavía se desconoce la razón por la cual varias estrellas masivas, brillantes y centrales parecen ser independientes de dichos cúmulos.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 7 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito: Hubble, NASA, ESA y D. Q. Wang (U. Mass, Amherst); Spitzer: NASA, JPL y S. Stolovy (SSC/Caltech) (en inglés).
Ahora les propongo un viaje de 3 minutos al centro de la Vía Láctea, sin costo y a velocidad hiperlumínica. Abróchense los cinturones:
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1709. Científico / Artista: Athanasius Kircher y Filippo Buonanni. Publicado por primera vez en: Museum Kircherianum. Publicación actual: The Ecstatic Journey, deIngrid D. Rowland.
El gran erudito alemán del siglo XVII, el jesuita Athanasius Kircher estableció un museo fabuloso en Roma, lleno de antigüedades, tubos portavoces (ver imagen más abajo), animales extraños y fósiles. Algunas de estas "maravillas" eran demasiado fantásticas para ser verdaderas. (Kircher creía en la verdad de todas las narraciones que oía sobre capturas de dragones, siempre y cuando el que lo capturara fuera el papa.) Pero la mayor parte de su colección era absolutamente real. Los cuerpos de los peces y los dientes de tiburón deben haber parecido extravagantes a los visitantes del museo de Kircher, pero peces similares a los mostrados en la figura todavía nadan en los mares actuales. Buonanni dirigió la colección luego del fallecimiento de Kircher y publicó un catálogo a principios del siglo XVIII. Las imágenes mostradas arriba pertenecen a ese catálogo e indican que en el siglo XVIII la representación de la vida marina era un poco más precisa.
En El falso color de la Nebulosa del Aguila había dado cuenta de cómo se asignaban colores a las imágenes del Telescopio Espacial Hubble. Luego, en La asignación científica de colores del Proyecto Hubble Heritage vimos que con datos tomados del mismo observatorio espacial se puede llevar a cabo un proceso diferente. Hoy, cambiamos el Hubble por el Telescopio Espacial Spitzer (en la imagen artística vista a la derecha), que sólo opera en la región de luz infarroja.
Así como un fotógrafo común y corriente puede elegir entre tomar una fotografía en blanco y negro o bien en color, los astrónomos que utilizan el Telescopio Espacial Spitzer cuentan con opciones para elegir qué colores utilizarán y cuáles desecharán en sus imágenes, tal como se muestra en una imagen de la región de formación estelar RCW 49 publicada en el mes pasado.
La nueva imagen es una vista alternativa de una polvorienta región de formación estelar ubicada a 13.700 años-luz de distancia en la constelación meridional del Centauro. El equipo del Spitzer dio a conocer la versión original en 2004. En esa oportunidad la imagen combinaba información de cuatro longitudes de onda diferentes de radiación infrarroja (a la izquierda de la siguiente imagen), pero la nueva imagen sólo usa dos (a la derecha):
(clic en la imagen para ampliarla). El ojo humano normal percibe tres colores diferentes de luz visible -rojo, verde y azul- con los conos de la retina. Todos los colores que vemos se forman a partir de la combinación de los mencionados tres colores. Cada color de luz tiene una longitud de onda única y muchas de esas longitudes están fuera de nuestro espectro visible. La luz infrarroja se compone, básicamente, de longitudes de onda de luz que vibran en colores que se ubican por debajo de la parte roja del espectro, unos colores que no podemos ver.
Las dos cámaras de imagen del Spitzer pueden captar un total de siete longitudes de onda diferentes —o canales— de radiación infrarroja. Dicha capacidad sería equivalente a que nuestros ojos fueran sensibles a siete colores en vez de tres. El desafío de los científicos que trabajan en la generación de las imágenes del Spitzer es presentar todos estos canales —algunos de los cuales nos son invisibles— en colores que podemos ver. Cuando los astrónomos eligen los canales que incluirán en las composiciones de falso color, asignan cada longitud de onda a un color visible diferente. De esta manera, pueden usarse las mismas observaciones para crear imágenes diferentes.
En la nueva imagen, las longitudes de onda más cortas del Spitzer, de 3,6 y 4,5 micrones, se asignaron al cian y al rojo, respectivamente. El gas caliente de hidrógeno es muy brillante en 4,5 micrones, como las luces de neón en luz visible. En la nueva imagen de dos canales se resalta el gas de hidrógeno caliente, manifestado en las regiones rojas, junto a las más de 2200 estrellas y moléculas orgánicas que también se veían en la imagen anterior de cuatro canales.
Las imágenes de dos canales como la publicada no sólo permiten realizar nuevos descubrimientos científicos sino que, además, son particularmente interesantes para los científicos que quieren entender por anticipado el funcionamiento del Spitzer cuando en unos meses más se le acabe el refrigerante de helio líquido. A partir de ese momento el telescopio será demasiado cálido para realizar observaciones en longitudes de onda más largas, pero continuará operando en estos canales.
¿Cuál es la densidad de las brumas que forman la atmósfera superior de Júpiter? Para saberlo, los astrónomos utilizaron el Telescopio Espacial Hubble con el fin de observar el eclipse del gigante planeta Júpiter de su luna Ganímedes:
(clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). Aunque Ganímedes gira en torno de Júpiter en una semana (ver una animación), por lo general pasa por encima o por debajo del planeta según la perspectiva terrestre, de manera que es raro que se produzca un buen eclipse. Sin embargo, ese fenómeno pudo registrarse con una gran riqueza visual en abril de 2007. Cuando Ganímedes se encuentra cerca del limbo de Júpiter refleja la luz solar a través de las capas superiores de la atmósfera del planeta gigante, lo que le permite a los astrónomos observar la forma en que la bruma reduce esta radiación en sus diferentes colores. La espectacular imagen de hoy es el fruto de dicha investigación. Se distinguen claramente las bandas de nubes que rodean a Júpiter, así como magníficos sistemas ciclónicos como la Gran Mancha Roja. Ganímenes se encuentra en la parte inferior de la imagen y también muestra numerosos detalles de su oscura superficie congelada. Júpiter y Ganímedes son tan brillantes que hasta estos eclipses se pueden observar desde la Tierra con un pequeño telescopio.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 6 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito: NASA, ESA y E. Karkoschka (U. Arizona) (en inglés).
Ganímedes, la luna más grande del Sistema Solar —ya que es más grande que nuestra Luna y que Plutón, pero un 20 por ciento menor al planeta Marte—, en sus colores naturales, que tienden al marrón y al gris:
(clic en la imagen para ampliarla). En la imagen se observa una gran región ovalada y oscura conocida Galileo Regio. En general, las regiones oscuras de Ganímenes tienen muchos cráteres, lo que implica que son muy antiguas, mientras que en las regiones más claras predominan surcos atípicos, señal de que son regiones más recientes. Más información (en inglés).
Otra vista de Ganímedes, pero ahora en colores realzados para incrementar los contrastes de la superficie señalados en la imagen anterior:
(clic en la imagen para ampliarla). La rotación de Ganímedes esta sincronizada con su traslación alrededor de Júpiter. La imagen mostrada arriba es un mosaico de imágenes tomadas por la sonda Galileo a medida que se alejaba de la luna. Las sombras de color violeta que se extienden por la parte superior e inferior de Ganímedes son, probablemente, el efecto de partículas congeladas en las regiones polares de la luna. Más información (en inglés).
Si últimamente han estado mirando fijamente al Sol, entonces habrán notado que ayer estaba un poquito más grande que en los días anteriores. Eso no se debe a que la luz ultravioleta de Sol les ha estado derritiendo la retina, sino porque es la pura verdad. Ayer fue el perihelio, el punto de la órbita en que la Tierra se encuentra más cerca del Sol.
Aquí, varados en esta bola de barro giratoria, damos vueltas alrededor del Sol en una elipse, no en un círculo. Aunque es casi una órbita circular. Se denomina excentricidad a la desviación de una elipse de la perfecta circularidad y los valores van desde 0 (un círculo real) a 1 (que vendría a ser una parábola, una especie de círculo estirado infinitamente hacia un lado). La fórmula para la excentricidad es muy simple:
La 'a' de la ecuación es el semieje mayor de la elipse o la mitad de la dimensión más larga. 'b' es el eje semimenor, la mitad de la anchura corta. En un círculo 'a' = 'b', así que la solución de la ecuación es 0. A medida que la elipse se hace más ovalada, 'a' crece y 'b' disminuye, mientras que la excentricidad toma un valor que se acerca a 1.
La excentricidad de la órbita de la Tierra es un minúsculo 0,0167, de lo que se sigue que 'a' y 'b' tienen casi el mismo valor. El semieje mayor de la Tierra es de unos 149.598.000 km. Si introducimos el valor de la excentricidad en la ecuación, el eje semimenor de la Tierra toma un valor cercano a los 149.577.000 km.
De manera que podrían pensar que la Tierra se aleja tanto como 149.598.000 km del Sol y se acerca cuando mucho a 149.577.000 km, una diferencia de alrededor de 21 mil kilómetros. ¡Pero eso es incorrecto!
Eso sería correcto si el Sol se ubicara en el centro de la elipse orbital de la Tierra. Pero no se encuentra en ese punto. Las elipses son bastante raras cuando se trata de la gravedad y las órbitas: el objeto de mayor masa (el Sol) se ubica en el foco de la órbita elíptica del objeto de menor masa (la Tierra). El foco no es realmente el centro, está desplazado del centro por la distancia igual a (a2 - b2)1/2. Veamos el mismo diagrama pero agregando lo que aprendimos del foco:
Si introducimos los valores conocidos de 'a' y 'b' en la ecuación obtenemos que el Sol se encuentra a 2,5 millones de kilómetros del centro de la órbita terrestre. Eso significa que lo más alejados que podemos estar del Sol es la distancia del semieje mayor más la distancia del foco al centro: 149.598.000 + 2.500.000 = 152.000.000 km en números redondos.
Lo más cerca que podemos estar del Sol es la distancia del semieje menor menos la distancia focal: 149.598.000 - 2.500.000 = 147.000.000 km, también en números redondos. Tomen en cuenta que lo importante aquí es tener una idea de estos números y para eso no hace falta ser muy preciso.
Por lo tanto, en el curso de un año el rango de la Tierra va de unos 147 millones de kilómetros del Sol en su punto más cercano a unos 152 millones de kilómetros, una diferencia de aproximadamente 5 millones de kilómetros, o sea, un poco más del 3 por ciento.
Cuando la Tierra está precisamente en el punto de su órbita más cercano al Sol, está en el perihelio. Eso ocurrió ayer, 4 de enero a las 13:00 h de Buenos Aires (15:00 UT). El afelio, es decir, cuando estemos en el punto más alejado del Sol, será el 4 de julio.
¿Adónde queremos ir a parar con todos estos datos? Bien, todo esto se traduce directamente en un cambio del 3 por ciento en el tamaño aparente del Sol en el cielo a lo largo del año. Pero seamos francos, nadie podría darse cuenta de la diferencia, aun cuando mirase atentamente al Sol. Se necesita un telescopio y mediciones muy cuidadosas para ver la diferencia.
Comparación entre el tamaño del Sol en el afelio y el perihelio. Fuente: Perseus (clic en la imagen para ampliarla).
¿Y qué pasa con respecto a la temperatura? De hecho cuando estamos en el perihelio recibimos un poco más de luz y calor del Sol, y un poco menos en el afelio. Y aún así en el hemisferio norte se mueren de frío. Obviamente la distancia de la Tierra al Sol no afecta gran cosa a las estaciones. ¿Por qué no? Esa es otra historia.
Pero por ahora disfrutemos de la proximidad solar. Durante los próximos seis meses nos iremos alejando de nuestra estrella más cercana y en julio llegaremos al ápice de nuestra órbita. Una vez allí, recomenzaremos la danza una vez más.
La estrella fugaz que surca el cielo en las primeras luces de la mañana del 3 de enero de 2009 es un meteoro perteneciente a las Cuadrántidas, una lluvia anual de meteoritos del hemisferio norte terrestre:
(clic en la imagen para ampliarla, o verla aún más grande). El rastro dejado por la estrella fugaz se alínea con el radiante de la lluvia situado arriba en el norte (más allá del borde superior de la imagen) y pasa a la derecha de la tan brillante como azulada estrella Beta Scorpii. De manera totalmente extraordinaria, cerca del extremo superior del rastro se encuentra un pequeño punto, el resplandor verdoso y difuso de un cometa. Es el cometa Lulin (C/2007 N3), descubierto en julio de 2007 y demasiado débil, en estos días, para ser contemplado a simple vista. Sin embargo es probable que para finales de febrero aumente su brillo hasta hacerse visible. Esta panorámica celeste que reúne a la vez a un cometa y una estrella fugaz es especialmente apropiada, puesto que se sabe que las lluvias anuales de estrellas fugaces de la Tierra tienen sus orígenes en los cuerpos cometarios.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 5 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito y copyright: Babak Tafreshi (en inglés).
Otro encuentro afortunado de un cometa con estrellas:
(clic en la imagen para ampliarla, o verla mucho más grande). El cometa Machholz parece extender su larga cola de iones —de unos 500 mil kilómetros de longitud— por entre las Pléyades, quizás el cúmulo estelar más conocido del firmamento terrestre. Fotografiado por Stefan Seip el 7 de enero de 2005 desde la localidad bávara de Oberjoch, en Alemania. Más información (en inglés).
Más imágenes y sonidos de las Cuadrántidas, vía Space Weather. Yuichi Takasaka viajó 450 km hacia el este de Canadá y el 3 de enero de 2009 soportó los -28 grados centrígrados de esa gélida noche para contemplar los más de 50 meteoros y luces verdes de una aurora boreal sobre el Río Bow en el Parque Nacional de Banff:
(clic en la imagen para ampliarla). Según la Organización Meteorológica Internacional, en la hora pico de las Cuadrántidas de este año hubo hasta un máximo de 145 meteoros que trazaron su estela sobre el cielo, la mayor parte en América del Norte. Pierre Martin, de Ottawa, Canadá, creó esta imagen compuesta con las mejores tomas que logró de las estrellas fugaces:
(clic en la imagen para ampliarla). Hay más para ver: una galería de imágenes de esta lluvia de meteoritos.
Y dejo lo mejor para el final. El radio astrónomo aficionado Thomas Ashcraft grabó las reflexiones de las señales de TV en los meteoros de las Cuadrántidas que pasaban por su cielo. Hubo tantos meteoros que las reflexiones se juntaron y superpusieron, con lo cual se produjo una mezcla de sonidos que si bien no es la pitagórica música de las esferas celestes aún así es cautivadora y con tonos enigmáticos. Más música de las Cuadrántidas.
Sigue la despedida astronómica del 2008. Cuenta el fotógrafo Tunç Tezel —de quien yapubliquévariasfotografías— que la última noche del 2008 fue de una claridad excepcional en el sudoeste de Turquía, de donde es oriundo, a causa de los vientos frescos y fuertes que soplaban desde norte.
Miraba a la Luna y al planeta Venus y observó que se sumergían en el Mar Mediterráneo de una manera muy extraña, debido a que las capas de aire suspendidas sobre el mar los distorsionaban fuertemente:
Venus se desdobló al reflejarse en el agua y la Luna se comportaba de un modo insólito. Una vez que la parte iluminada por el Sol de la Luna creciente desapareció tras el horizonte, la tenue luz cenicienta de la Tierra reflejada en la Luna permaneció por más de un minuto:
Si bien a simple vista no la pudo ver, su cámara captó la débil claridad terrestre mientras la Luna se hundía bajo las olas.
Los europeos, desde la más remota antigüedad hasta bien pasado el Renacimiento, creían que había una gran variedad de bestias extrañas en el mundo, viviendo en los océanos, en los lejanosrincones del mundo o en el sótano de sus vecinos. Si proyectamos la imaginación hacia un futuro posible: ¿qué clase de monstruos turbará la mente de los futuros exploradores espaciales? No creo que estemos en condiciones razonables de poder anticiparlo. Quizás, incluso la misma idea de la exploración espacial sea monstruosa.
En una serie anterior, recorrimos en 22 pasos un museo de monstruos ficticios. Esta vez nos toca aprender sobre los monstruos marinos que inquietaban a quienes se internaban en las profundidades del océano. Los marinos contemporáneos de Colón no pensaban, en contra de lo que se cree popularmente, que navegarían hasta dar con el borde exterior de la Tierra. Sin embargo, estaban atemorizados por lo que podrían encontrar durante sus viajes. Su concepción de la vida marina se alejaba bastante de la realidad y comprendía desde suposiciones poco exactas sobre el comportamiento de las especies conocidas hasta representaciones imaginarias de animales que podían existir.
Año: 1853. Científico: Edward Forbes. Publicado por primera vez en: A History of British Mollusca and Their Shells (Vol. 1). Publicación actual: "Deserts on the Sea Floor", de Thomas R. Anderson y Tony Rice, publicado en la Revista Endeavour del mes de diciembre de 2006.
Este dibujo de un "monstruo marino" es probablemente muy preciso. Es de un nudibranquio, un molusco sin caparazón pero con muchas y complejas protuberancias. (Nudibranquio significa "con las branquias al desnudo" pero con cierta libertad puede traducirse como "molusco con el trasero al aire".) Forbes no se equivocó al dibujar las crituras marinas. Sí lo hizo, en cambio, cuando supuso que no podía haber vida por debajo de una determinada profundidad del mar. De hecho, ese supuesto estaba bastante aceptado en aquella época, por cuanto las profundidades del océano reciben poca luz, el agua causa una intensa presión y la temperatura es fría. Todavía faltaba mucho para el descubrimiento de los respiraderos del fondo del mar rebosantes de vida. Sin embargo, varias décadas antes de que Forbes propusiera su hipótesis, el dragado del fondo oceánico había sacado a relucir exóticas criaturas marinas.
El tiempo parece transcurrir lentamente en el universo lejano. Como la luz dilatada por el tiempo aparece desplazada hacia el extremo rojo del espectro (corrimiento al rojo o redshift), los astrónomos están en condiciones de utilizar la disminución del tiempo cosmológico para medir las distancias inmensas del universo.
(clic en la imagen para ampliarla, o verla completa). En la imagen, la luz procedente de las galaxias lejanas se descompuso en sus colores constitutivos (el espectro), lo que permite a los astrónomos medir el corrimiento al rojo de las líneas espectrales conocidas. La novedad que presenta la imagen mostrada arriba es que ahora la distancia de centenares de galaxias puede medirse en una única exposición usando el Visible MultiObject Spectrograph, un instrumento instalado sobre el Very Large Telescope, situado en Chile. El análisis de la distribución espacial de los objetos lejanos les dará a los astrónomos una mejor comprensión de cuándo y cómo las estrellas, las galaxias y los quasares se formaron, agruparon y evolucionaron en el universo primigenio.
Vía Foto astronómica del día correspondiente al 4 de enero de 2009. Esta página ofrece todos los días una imagen o fotografía del universo, junto con una breve explicación escrita por un astrónomo profesional. Crédito: VIMOS, VLT, ESO (en inglés).
¿Cómo se veían las primeras galaxias del universo? La respuesta se encuentra en esta imagen denominada el Campo Ultra Profundo del Hubble (Hubble Ultra Deep Field, HUDF), la imagen que mediante la luz visible y hasta ahora ha calado más hondo en el universo: